Descripcion malvinas

Teniente Roberto Estévez, PERSONALIDAD DE UN CRUZADO

Néstor Estévez nació un 24 de febrero de 1957. Era del signo de Piscis. Oriundo de Posadas, Misiones, era el séptimo de nueve hermanos Hijo de  Roberto Néstor Estévez y  Julia Berta Benítez Chapo.. Desde muy chiquito se comportó como un ser especial. Aprendió a leer y escribir a los cuatro años de edad y siempre fue muy compinche de sus hermanos, en especial de su hermana María Julia. El “Toto” como le decían quienes lo querían, era un personaje. Con tan sólo ocho años de edad, había hecho una historieta muy bien dibujada, donde el héroe de la misma, Rob-Dick (Rob, de Roberto, y Dick, vaya a saber por qué) era un gaucho con capa que libraba distintas aventuras, todas con un sentido nacional. Las historietas de Rob-Dick se extendieron durante cuatro años, y durante ese tiempo, el superhéroe nacional iniciaba una campaña para recuperar las islas Malvinas (de allí la mención que hace Estévez a su padre, en  la carta póstuma: “…¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todo destinado a recuperar las Islas Malvinas?…”)[1]. Fanático lector, era común que se quedara dormido con la luz encendida. De todos los temas que gustaba leer, su predilecto era la Historia Argentina. Inteligente y crítico, cuestionaba todo lo que no le parecía justo o verdadero, al extremo de que las maestras lo echaron varias veces del aula. No soportaba la mentira. Solía decir, desengañado por lo mucho que le costaba todo, que era producto de que escribía con la mano izquierda, porque para los zurdos el mundo era al revés. No se daba cuenta de que justamente, el iba por el recto camino, y que era el mundo, quien iba, y sigue llendo, al revés. Todo lo que se proponía no paraba hasta lograrlo. Sus metas no se las sacaba nunca de la cabeza. Descubierta su vocación militar, un amigo le comento que los zurdos no entraban al Colegio Militar porque tenían problemas para manejar las armas y disparar. Estévez  tenía diecisiete años. Frente a la posibilidad de quedarse sin ingresar a la Escuela Militar, aprendió a escribir y manejarse con la mano derecha. De lo que resultó, ambidiestro… Inicialmente, Roberto decía que quería entrar al arma de Caballería, pero una vez en tema, se le escuchaba que prefería la Infantería porque sentía más ambiente de camaradería. Ya en las FFAA se destacó por su voluntad y esfuerzo, amén de su gran inteligencia. En su destino en el Regimiento 25 recibió el premio “Al mejor Infante”, además de ser distinguido con el honor de ser abanderado. Sobresalió entre sus camaradas por su gran profesionalismo, su capacidad, y también, cuando la férrea disciplina lo permitía, por su alegría. Excelente amigo y compañero; le gustaba toda la música, desde el chamamé hasta la clásica. Dueño de una personalidad llana; hombre franco y directo, poseía una fe inquebrantable. Era un ferviente católico. Queriendo ser el mejor en su especialidad, realizó el curso de Comandos a fines de 1981. Su familia lo vio por última vez en ocasión de dicho curso, al realizarse el adiestramiento en la parte de “selva”, justamente en la provincia de Misiones, de donde eran oriundos. Partió a Malvinas el día 27 de marzo de 1982 con el convencimiento de que no regresaría. La carta póstuma para su padre y su familia quedó en el Regimiento, y le fue entregada a los familiares en julio de 1982, una vez conocido su fallecimiento, junto con sus objetos personales y una carta para su novia. Rindió su existencia como un Cruzado, con fe en la causa justa que defendía y en la certeza de que su vida no le pertenecía. Dios nuestro Señor posee su alma ahora, y en el Paraíso duerme el sueño de los justos. ¡¡Teniente Estévez…Dios y Patria o Muerte!! ¡¡En su memoria!!  Agradecimiento: Muy especialmente a la hermana de Roberto Estévez; María Julia, quien gentilmente suministró la mayor parte de la información sobre la faceta personal de su hermano que aquí se expone. Dios la proteja e ilumine.    

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Un aporte contra la desmalvinización.

Mucho se ha escrito sobre la Guerra del Atlántico Sur. Innumerables líneas acerca de lo que ocurrió, sus causas y consecuencias. También sobre las razones de la derrota. Sin embargo, creo que no todo se ha dicho aún.Quizás lo narrado hasta el día de hoy sean partes pequeñas de una verdad. Aún cuando mucho de lo escrito proviniera de los escribas miserables de siempre. Pero no es la intención de ésta nota agregar más razones a la lista de la perorata desmalvinizadora, por el contrario, nos proponemos hacer un aporte a lo que fue la Gesta de Malvinas.Poco o nada se ha dicho; por ejemplo, de la falta de decisión de aquellos que llevaron adelante la conducción de la guerra. Y esta equivocación, o traición de los mandos –según como se la quiera ver- fue el hecho determinante y no obstante, el más silenciado de todos los factores que determinaron la derrota.Claro está que no van a ser los "historiadores lacrimógenos" promotores del desmantelamiento de las FFAA, los que señalen éste tema. Pero el común denominador fue siempre la privación de la voluntad definitiva de vencer o morir en el intento. Por eso se recuperó el archipiélago para negociar; luego se trató de evitar la inevitable pelea en medio de bravatas, más tarde se empleó a medias el equipamiento existente en el continente con el pretexto de la amenaza chilena o de futuros e ilusorios contraataques, posteriormente, no se empeñó a la ayuda ofrecida mil veces de Hispanoamérica para abandonar la soledad del esfuerzo y darle a Malvinas el lugar de preeminencia que ocupa en la historia de nuestro continente. Finalmente, ya en medio de los tiros y las explosiones, se transformó la resistencia en un permanente conteo de hombres y municiones para ver si se estaba en condiciones reglamentarias de rendirse, sin importar nada más que la salvación de vidas humanas. No afirmamos lo último porque fuera malo, pero convengamos en que eso no debería haber sido el objetivo de los hombres de armas que, se habían preparado toda su vida para la guerra. También en ese lado hubo debilidades y flaquezas.Claro está, lo dicho debe aplicarse a quienes condujeron estratégicamente la guerra y no a los jefes medios y subalternos. Porque así como hubo generales y coroneles que no afrontaron sus responsabilidades, emergieron detrás de ellos –adelante en las líneas de combate- los Héroes. Y reconocer esto va contra la leyenda negra de "los chicos de la guerra".Admitir que hubo heroísmo; que Malvinas fue una guerra justa y posible (de ser ganada se entiende), sería tan simple de demostrar con sólo reproducir conceptos de los jefes ingleses.Y además de las reflexiones antedichas, son justamente estos testimonios los que nos interesa señalar.Por ejemplo, sobre la importancia del conflicto en el Atlántico Sur dijo John Nott (Ministro de Defensa de Gran Bretaña, ante la partida de la Fuerza de Tareas): "No estoy seguro de ganar ninguna batalla, pero tenemos que detenerlos [a los argentinos] antes de que cunda el ejemplo entre otros gobiernos".(Armando Alonso Piñeiro: Historia de la Guerra de Malvinas, Ed. Planeta, Buenos Aires, 1992, p. 51).Sobre las capacidades militares de los beligerantes el Brigadier Julian Thompson expresó (Comandante de los Royal Marines): "Si hubieran esperado un poco es probable que no hubieramos sido capaces de responder del modo en que lo hicimos". En el mismo sentido manifestó su coincidencia el General Jeremy Moore (Comandante de las Tropas Terrestres Británicas): "Si se completaban los planes de retiro de los dos buques anfibios principales y de los dos portaviones, no hubieramos podido hacer frente a la Fuerza Aérea Argentina, ni haber llevado adelante profesionalmente un desembarco con nuestras tropas". Y remataba el Almirante Sandy Woodward (Comandante de la Task Force): "Quizás si no hubieramos sido capaces de montar la operación, las Falklands se hubieran llamado Malvinas desde 1982".A fines de 1981 el gobierno de Tatcher había anunciado un drástico recorte en el área de defensa. Se había anunciado la venta de sus dos portaviones: el H. M. S. Hermes, y el H.M.S Invincible, como así también el retiro de circulación de sus grandes buques de desembarco, como por ejemplo, el "Fearless" y el "Intrepid". Esta decisión de recorte de la marina le hubiera impedido a Inglaterra realizar grandes operaciones anfibias. La Royal Navy iba a ser reducida a una fuerza de defensa costera.Ya en combate, John Nott se vio obligado a reconocer que (ministro de Defensa de Gran Bretaña, ante la partida de la Fuerza de Tareas): "Nuestras fuerzas enfrentan una lucha difícil". (Declaraciones a la prensa, el 25/5/82, en OLIVA, Enrique, Malvinas desde Londres, Ciudad Argentina, Buenos Aires-Madrid, 2002, p. 534)Cuando los ingleses se dieron cuenta que Malvinas no era un picnic (después de la Guerra un autor inglés escribió un libro sobre el conflicto con éste título) no faltaron declaraciones presas de pánico: "Diario Times de Inglaterra, 10/6/82: "Fuertes bajas pueden retrasar el ataque a Puerto Stanley (...) tal es la magnitud del desastre, de acuerdo a algunas fuentes". (OLIVA, Enrique, Malvinas desde Londres, Ciudad Argentina, Buenos Aires-Madrid, 2002, p. 721) O los dichos de Tam Dalyell (parlamentario laborista inglés): "Si la aviación argentina siempre iba a atravesar la zona de exclusión, Gran Bretaña estaría ante otro Vietnam en el Atlántico Sur". (OLIVA, Enrique, Malvinas desde Londres, Ciudad Argentina, Buenos Aires-Madrid, 2002, p. 738)Tan cerca estuvo Inglaterra de perder la guerra que el Comodoro Michael Clapp dijo (Jefe de Operaciones Anfibias Británicas): "Si hubiesemos perdido uno solo de los dos portaviones, probablemente no hubieramos podido sostener la campaña. Hubiera sido un problema operar con solo uno de ellos. Lo mismo sucedia con los dos buques anfibios que eran vitales para concretar el desembarco. Tampoco hubieramos contado con las plataformas para nuestros helicópteros Sea King, nuestros Harriers, etc, toda la operación se hubiese arruinado por completo". En consonancia con lo declarado por el Sr Clapp, decía el Almirante Sandy Woodward (Comandante de la Task Force): "Estallaron menos bombas de las esperadas, casi la mitad, si hubieran explotado nos hubieran derrotado. Si las espoletas de las bombas hubiesen sido correctamente armadas, no me cabe ninguna duda de que hubiésemos perdido. Hubiésemos perdido el doble de buques de guerra, anfibios y mercantes. Considere seriamente la posibilidad de llamar a casa para decir que habíamos perdido. La situación parecía indicar que estábamos fuera de juego, en algún momento hay que pensar en terminar con todo".De los 40 buques de guerra enviados por Gran Bretaña (a esto habría que sumarle los mas de 100 transportes de apoyo de la "Royal Auxiliar"), el 65% fue averiado, y el 20% de los buques resultaron hundidos o destruidos. Reafirma más aún lo hasta aquí vertido las siguientes declaraciones: Almirante Sandy Woodward (Comandante de la Task Force): "Para fines de junio todos nuestros buques presentarían problemas. No se puede colocar un portaviones en la línea de combate y dejarlo allí por meses; tres meses es el límite de tiempo. Por eso planificamos que la batalla no se extendiera mucho más allá de junio". Brigadier Julian Thompson (Comandante de los Royal Marines): "(Un contraataque argentino) Nos hubiera complicado y eventualmente hubiera entorpecido el avance británico causando muchas bajas, y podría haber forzado a la opinión internacional a presionar a Gran Bretaña para llegar a algún tipo de acuerdo". Almirante Sandy Woodward (Comandante de la Task Force): "El 14 de junio escribí estas palabras en mi diario: "”. Y lo cerca que estuvo Gran Bretaña de perder la guerra quedó demostrado al terminar la misma con noticias como la siguiente: Diario Daily Mirror de Inglaterra, 18/6/82: "Sólo a un paso de una pesadilla naval (...) Expertos de defensa van camino a Malvinas para investigar los secretos más guardados de la campaña, porque ahora que la batalla ha terminado se puede revelar que Gran Bretaña estuvo cerca de un desastre militar". (OLIVA, Enrique, Malvinas desde Londres, Ciudad Argentina, Buenos Aires-Madrid, 2002, p. 812-13)Para los desmalvinizadores, dejamos dos testimonios más y una reflexión final. Decía el Brigadier Wilson (jefe infantería inglesa): "Sentimos una sensación espléndida porque, después de una larga y dura serie de batallas en las islas, sobra tan considerable extensión de terreno especialmente inhóspito, todo haya concluido así. No cabe duda de que los hombres que se nos opusieron eran soldados tenaces y competentes y muchos han muerto en su puesto. Hemos perdido muchísimos hombres". (Armando Alonso Piñeiro: Historia de la Guerra de Malvinas, Ed. Planeta, Buenos Aires, 1992, p. 230) Y para terminar con el denigrante epíteto de "chicos de la guerra" agregamos lo dicho por el General Julian Thompson (jefe de la III BrIgada de los Royal Marines): "De haber actuado mejor en forma conjunta, estoy completamente convencido de que podrían haber ganado. Su mayor problema fue que, en los altos niveles, sus tres fuerzas no se pusieron de acuerdo. No parecían tener un plan general que estableciera cómo iban a ganar la guerra. Cada fuerza parecía ir por su lado". (Ibid., p. 240)Como última reflexión nos preguntamos por qué, una vez terminada la guerra de Malvinas, el gobierno británico dispuso un acta de secreto militar hasta el día 14 de junio de 2072, es decir, 90 años. Hasta ese momento aquellos que divulgen o den a conocer algún dato o información que se encuentre en ese documento serán procesados ante Corte Marcial.Por ahora nadie a hablado sobre el contenido del acta de secreto, pero seguramente uno de los puntos principales son las grandes pérdidas de vidas humanas que ha sufrido el Reino Unido, durante la Gesta de Malvinas. Sin olvidar también, la pérdida de gran cantidad de vehículos de desplazamiento, tanto aéreos como marítimos.Las cifras oficiales británicas son de 255 caídos y 777 heridos. Si se toma en cuenta el solo hecho de que el atacante siempre tiene mas bajas que el defensor, esa cifra es totalmente absurda y mentirosa, más en un terreno como Malvinas.Gran Bretaña nunca declaró el verdadero número de bajas de sus tropas ni la pérdida de numeroso armamento. Fue inferior a La Argentina en diversos aspectos y queda demostrado por el gran daño sufrido, que supera ampliamente al que recibió Argentina.Es de esperar que ésta nota ayude a esclarecer aspectos no conocidos de la Gesta de Malvinas y de esta forma contribuir a la "malvinización", que tanto hace falta en el pueblo argentino desde hace mas de 24 años.

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Prólogo al libro “Soledad de Mis Pesares” de J. L. Muñoz Azpiri

En el marco de un reciente encuentro realizado en la Asociación Bancaria, Enrique Oliva señaló enfáticamente la significativa ausencia en los programas de estudio de referencias a nuestros históricos derechos sobre las Islas Malvinas y demás archipiélagos del Atlántico Sur. Este fenómeno no resulta casual, ni responde (como suele proclamar algún gurú de la psicología social), a las consecuencias traumáticas de la derrota. Muy por el contrario, el proceso de desmalvinización en la educación es una derivación directa y necesaria de un tipo determinado de relaciones de poder que se manifiestan ancestralmente en la humanidad, que dan cuenta de un pretérito fenómeno colonial, y que –además-, gravitan indubitablemente en la formación de las conciencias de las elits de aquellas naciones sujetas a tal impronta. Debo reconocer que tal afirmación puede resultar un tanto “expuesta”, en momentos en que una mentalidad de tipo escolástica sigue anegando nuestros ámbitos académicos y mediáticos, y que como otrora, suele desconocer o minusvalidar formulaciones que se originan en tales presupuestos. Ello encuentra especial agravante en nuestros días, ya que como lucidamente señala Muñoz Azpiri en el texto que hoy me toca prologar, el “...discurso teórico de muchos estudiosos o funcionarios políticos argentinos y extranjeros, insiste (actualmente) en la necesidad de flexibilizar ciertos principios en aras de la defensa de los valores globales…fundamentando (así) la legitimidad de los postulados intervencionistas en el accionar ahora colectivo – principalmente a través de los organismos multilaterales de carácter mundial o regional – al que se estima correlato político de la globalización económica en curso”, y además, por que “Las teorías que –como las del llamado realismo periférico – postulan que las estrategias de la política exterior de los países periféricos deben adaptarse a la estructuración jerárquica del actual orden mundial como seguidoras de las naciones líderes, consideran asimismo que el derecho de intervención ocupa un sitio natural entre las normas del nuevo orden jurídico internacional”. Pero aún a riesgo de potenciales recriminaciones, una vez más bien vale reflexionar desde aquellos presupuestos que sostienen la vigencia de la impronta colonial, para concluir que la actitud de una parte sustancial de nuestras clases ilustradas es conteste y funcional a una estrategia desmalvinizadora, que nítidamente contribuye al menoscabo colectivo a partir de la desnacionalización de las conciencias.  El carácter escolástico de tal mentalidad ha sido brillantemente definido hace un tiempo por Alberto Methol Ferre, quien proclamó que en el orden de las ideologías, la intelligentzia uruguaya vivía “...en una sucesión de modas escolásticas...”, donde lo escolástico representaba una categoría histórica que daba cuenta “... de la cualidad del trasplante, en el espacio y tiempo, de ideas pensadas de una circunstancia en otra circunstancia...”. De esta forma el lúcido oriental denunciaba la alineación ideológica de vastos sectores de la intelectualidad de su país respecto al imperio dominante en la época, y además, el desajuste entre ideología y realidad que se operaba a partir de este fenómeno. El fenómeno descripto puede perfectamente aplicarse a lo acontecido en nuestra patria.  Cuando en el año 1970 Althusser publicó en París el folleto Ideología y aparatos ideológicos del Estado, señalando el rol que desempeñan ciertas instituciones en la producción de elementos ideológicos que sostienen determinado status quo, probablemente desconocía que en estas lejanas y bárbaras tierras del sur, un criollo de pura cepa (y trece años antes) ya los había descripto meticulosamente en los Profetas del Odio. A partir de esa esclarecedora obra, don Arturo Jauretche, consagró una parte sustancial de su existencia a abordar tan particular y significativo fenómeno que presupone, entre otras derivaciones, aquella tendencia (funcional al coloniaje) que impulsa a los sectores letrados a encandilarse con los contenidos y metodologías provenientes del mundo erudito y desarrollado, a reproducir sus modas conceptuales, y en tanto, a reflexionar sobre las cuestiones del país a partir de ellas. Esa intelectualidad funcional a la que Althusser asignó el mote de orgánica, y que según él contribuía a sostener los intereses de clase, ha asumido históricamente en la Argentina una actitud que promueve una descarada exaltación de lo exógeno y un menoscabo expreso o tácito toda formulación endógena, habiéndose beneficiado durante décadas con tal mecanismo, ya que su actitud entraña un acoplamiento amigable con las estructuras de producción de sentido que emergen del “mundo civilizado”,  y les ha permitido favorecerse con los réditos que dichas estructuras promueven a partir de publicaciones, simposios, conferencias, congresos, obteniendo además de cierto prestigio y reconocimiento. El mundo académico de nuestros lares se ha formado lamentablemente bajo tal impronta, donde un falaz iluminismo, un anacrónico universalismo, un abstruso materialismo y un resbaladizo narcisismo intelectivo, reinan en las tendencias formativas e impiden desarrollar como enseñaba Fermín Chávez una verdadera epistemología de la periferia. Las razones por las cuales se consolidó este tipo de mentalidad son variadas y complejas. Enunciarlas y desarrollarlas excedería con creces el espacio de éste prólogo, y además, ya han sido descriptas con suficiente profundidad, entre otros, por el mismo Jauretche  y por Juan José Hernández Arregui. Sólo resta consignar aquí que la historia universal nos enseña que toda estrategia colonial requiere de elits funcionales, y el primer “recurso” en el que debe concentrarse toda política de  avasallamiento que pretenda ser eficaz, es la conciencia de aquellos sectores que tienen incidencia en las decisiones estratégicas. Una de las cuestiones a partir de las cuales puede demostrarse el funcionamiento de este tipo de mecanismos, es aquella que nos vincula a la disposición de recursos orientados hacia la investigación teórica de los fenómenos y de los factores cohesivos. Mientras la “cuestión nacional” y todos los tópicos a ella vinculados en muchos países autodenominados centrales resultan aún en la actualidad presupuestos científicamente relevantes, en nuestras academias los conceptos como nación, nacionalismo, telurismo, tradición o nativismo, suelen ser despreciados por reaccionarios, anacrónicos, o anticuados, y -en general- no existen líneas de financiamiento para investigaciones que aborden tal cúmulo de fenómenos sociológicos de potencialidad cohesiva. Salvo algunos recursos destinados hacia investigaciones históricas de tipo retrospectivo para abordar críticamente la formación del nacionalismo argentino, las otras brillan por su ausencia. En cambio, pululan las investigaciones de orientación clasista, genérica, sectorial, etc. Esta atrofia conceptual de las últimas décadas se ve potenciada, como bien señala Azpiri, por la idea (zoncera según Jauretche) de una  globalización que no es mas que la mundialización del capitalismo, y que “...esta gobernada no por culturas ilustradas de los países centrales, como antaño, sino por la cultura de masas y por la publicidad, y presenta al american way of life como su mas acabado modelo , y en tanto se trata de eso, de medios no de mensajes, de un pensamiento único que marcha contra las conquistas éticas de la humanidad y carece de nivel critico, al igual que la cultura de masas de la que se vale para imponerse, la que no es mas que la cultura que propone la empresa a la comunidad, o lo que le resta de ésta a través de la publicidad”. Ejemplo de las afirmaciones precedentes resulta el derrotero académico seguido en nuestras universidades por las formulaciones teóricas tan relevantes como la del mexicano José Vasconcelos o del compatriota Scalabrini Ortiz, quienes en su tiempo, sugirieron la exigencia de desarrollar teóricamente una concepción multígena e integradora del nacionalismo iberoamericano en contraposición al totalizador, homogeneizante y excluyente del europeo del siglo pasado. Ni las obras de Scalabrini  ni de Vasconcelos, ni la de otros tantos malditos, merecen en nuestro país el reconocimiento necesario para constituirse en objeto de estudio ni de actualización, como tampoco, de otros autores que abordaron desde diferentes perspectivas la cuestión nacional. Esta actitud - a tiempo vista - resulta insostenible ya que concentra la producción científica social en un perímetro determinado, cuando es harto sabido que los ámbitos académicos están circundados también por relaciones de poder, y -en tanto-, determinados por las estructuras de producción de sentido que así como incluyen sus consonancias, excluyen todo conato de producción alternativa. Para quien les escribe no cabe duda: existe en nuestro país una ciencia social universitaria primordialmente exegética, y otra, extraacadémica que emerge por fuera de las instituciones y reclama una inclusión definitiva, aunque cabe reconocer que en estos últimos tiempos, algunos de sus mentores han sido incorporados tangencialmente a los programas (tal vez no por voluntad ni  convicción de los académicos, sino por la propia fuerza de la realidad histórica). El proceso de desnacionalización de las conciencias fue y debe ser objeto de estudio del pensamiento nacional, y en tanto un fenómeno de desmalvinización que de manera alguna se circunscribe al acontecimiento del 2 de abril de 1982, sino que se extiende a la historia misma del archipiélago y a las distintas fases de reivindicación desde su apropiación ilegítima por parte del imperio Británico. En tal sentido, a efectos de referir sucintamente la lógica argumentativa sobre la que se asientan estas y otras reflexiones como la de Muñoz Azpiri que en forma coincidente insisten en que la relación entre tradición y modernidad debe seguir siendo mas importante que la especulaciones entre modernidad y post modernidad, ya que es a esta a la que hay que oponer un modelo alternativo que implique una apuesta esperanzada al futuro”, haré breve referencia a las sugestivas coincidencias existentes entre la estrategia colonial, en este caso británica, y la mentalidad escolástica de nuestras clases ilustradas que sostienen en lo interno la estrategia desmalvinizadora                                                    .   .            Para la política colonial británica en Malvinas la reivindicación de nuestros legítimos derechos representa en primer lugar una acción desafiante e inadmisible en tanto acometida contra sus intereses imperiales. Además, presupone un alto riesgo por encerrar  un potencial que puede ser puntapié inicial de un proceso de formación de una conciencia propia alrededor del reclamo. Para la intelligentzia vernácula funcional a tales intereses,  la vindicación malvinera encarna un anacronismo bárbaro contra el mundo “civilizado”, y una resistencia trivial y tribal que debe ser neutralizada. Tal, la posición por ejemplo de Juan José Sebrelli que Muñoz Azpiri cita adecuadamente en esta obra. Para esta mentalidad la gesta histórica  importa una acometida contra sus intereses, ya que los mismos se encuentran íntimamente anudados a los centros de producción de sentido (el afuera) que desnaturalizan y minusvalidan la cuestión nacional. Por último, la causa Malvinas, constituye un riesgo para su estabilidad de elite, ya que el potencial que presupone en términos de formación de conciencia es contrario al sostenimiento del sentido pseudo universalista que proclaman y sobre el cual sustentan sus formulaciones.   . Contra estas sugestivas coincidencias hay que presentar verdadera batalla, y en ese sentido, el texto que hoy me honra prologar, constituye una vital referencia y una valiosa herramienta para nacionalizar conciencias. Escrito en una sugerente y provocativa prosa, Soledad de mis pesares (crónica de un despojo) nos desafía a transitar ágil pero profundamente por la historia de nuestras Malvinas, conectándonos a la vez con procesos y fenómenos de notoria actualidad. El enfrentamiento entre potencias, el heroísmo y la defección, se entremezclan con un mensaje ecológico que constituye otra de las obsesiones del autor, y además con relatos y testimonios (algunos de carácter ciertamente inédito),  que enriquecen la lectura y aportan conocimiento concreto sobre la cuestión en análisis. La causa de Malvinas, he dicho reiteradas veces,  tiene una potencialidad incalculable desde el punto de vista educativo. Si actuamos con inteligencia y sentido estratégico, puede resultar  una de las herramientas formativas más importantes para la renacionalización de las conciencias. Pero para ello, hay que sacar de foco lacrimógenas lamentaciones como la de “Iluminados por el fuego”, o  los “Chicos de la guerra”, y  la victimización de los combatientes que tanto daño ha generado. En ciertos cenáculos progresistas, y en otros vinculados a una izquierda que a esta altura adquiere ribetes circenses (y que palabras de John Holloway padece una enfermedad que la lleva sistemáticamente a “quejarse y deprimir”), es práctica común fomentar la victimización. Entre los sujetos victimizados por dichos sectores en los últimos años encontramos a los “chicos de Malvinas”. La calidad de víctima suele despertar en otros individuos un lógico sentimiento de compasión, y como discurso sustentado en la denuncia de una condición de opresión, es propicio a obtener múltiples adhesiones. Recientemente hemos asistido a una verdadera industria integrada por organizaciones no gubernamentales, grupos de estudio, organizaciones de defensa genérica, etc., que bajo la estrategia de la victimización han construido lo que suele denominarse el discurso “políticamente correcto”. Apelando a una arenga que refiere a la racionalidad, al pluralismo y al humanismo, este discurso concibe a la historia de la humanidad como el producto de un sinnúmero de conspiraciones como por ejemplo la del machismo, que el feminismo radical suele presentar como el producto de una antigua conspiración masculina que coloca a todos los padres y esposos de la historia aceptando “... perpetuar la injusticia hacia sus esposas y hacia sus hijas...”, y así, “nuestras madres y abuelas fueron unas inútiles, seres incapaces de pensar por sí mismas y que se dejaron subyugar y supeditar por sus esposos, o sea nuestros padres y abuelos”. (Alberto Acereda “La radicalización del Feminismo”.)                                            . Ríos de tinta han corrido respecto a la calidad de victimas de nuestros combatientes. Pero ¿qué conocemos realmente de las expectativas de quienes protagonizaron el conflicto en nuestras Malvinas y son victimizados? ¿Comparten ellos tal mirada? ¿Es la victimización la mejor respuesta social al problema? A esta altura de las circunstancias, estoy en condiciones de sostener que la gran mayoría de ellos no comparten la estrategia de victimización. El documental Locos por la Bandera dirigido por Julio Cardozo, y la muestra “Islas de la Memoria”, impulsada por la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur, constituyen serias tentativas para neutralizar la estrategia victimizante. Reducir a nuestros combatientes al papel de pobres víctimas y someterlos al suplicio permanente es un mecanismo que en vez de incorporarlos al panteón de la historia los coloca en lA cripta del olvido. Pero lo que es más grave menoscaba a nuestra Nación toda, ya que una comunidad que no rescata a sus héroes, mal puede transitar con dignidad los senderos de su propio futuro.  Como enseña Muñoz Azpiri en el texto “Malvinas fue el último de los “grandes relatos”, al decir de Lyotard, del inconsciente colectivo argentino. Según este pastiche contemporáneo denominado posmodernismo, que tiene tantas denominaciones como autores que lo declaman, han cesado las grandes confrontaciones ideológicas e intelectuales. Vivimos en un limbo donde el conflicto no existe, pues todo es relativo, toda confrontación banal y toda defensa de principios inútil. Bienvenido entonces el presente texto de “Pepe”, que anhelo contribuya a ilustrar a las nuevas generaciones sobre un tópico que desgraciadamente, ha caído bajo el manto de la hipocresía, y que corre serio riesgo (como la gloria de Obligado), de hundirse en los laberintos del olvido.    

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Resistencia Civil Por Malvinas

Una propuesta para todos los ciudadanos argentinos ante la nueva agresión británica en nuestras Islas Malvinas La decisión británica de iniciar la exploración petrolera en aguas argentinas alrededor de Malvinas, con la instalación de la plataforma Ocean Guardian, constituye un salto cualitativo importante en la perseverante política de invasión británica al Atlántico Sur. Aunque el tema parece sorprender a muchos formadores de opinión locales, la reflexión sobre el saqueo colonial de nuestros recursos petroleros en el Atlántico Sur por parte de la corona inglesa, lleva alrededor de cincuenta años, y fue uno de los motivos – no exclusivos-, de la guerra provocada por los EE.UU. y el Reino Unido en 1982, que culminó con la re-apropiación de nuestros archipiélagos, y con la instalación de la base militar de Monte Agradable en la Isla Soledad. La corona inglesa, como parte asociada y representante operativa de un poder mundial que la incluye y excede, ha desarrollado desde finales de la década del ’60 del siglo pasado, numerosas investigaciones en la zona, destacándose los denominados Informe Griffiths (1975) e Informe Shackleton (1976). El primero, con participación de expertos y apoyo de entidades académicas británicas, enfocado a la evaluación de posibilidades de explotación hidrocarburífera en el área de los territorios colonizados, y el segundo, destinado a compilar el resultado de tres expediciones oceanográficas de  la Armada  británica, para efectuar sobre el área en disputa tareas de evaluación de recursos y potencial de desarrollo en materia de pesca, algas marinas y, especialmente, petróleo. También después de la  guerra de 1982, el gobierno británico encomendó al parlamento otra investigación, conocida como Informe Kershaw, que abarcó tanto aspectos jurídicos e históricos, como geológicos y económicos. Todos estos estudios determinaron las potencialidades hidrocarburíferas del área investigada, concluyendo que las reservas de la cuenca petrolera en la zona de nuestra plataforma continental alrededor de nuestras Islas Malvinas rondan los 60.000 millones de barriles de crudo. Razón suficiente –pero no única-, del mantenimiento del enclave colonial británico. Ante esto, la República Argentina mantuvo sus reclamos diplomáticos con diversa intensidad, durante los sucesivos gobiernos de postguerra. Sin embargo, los acuerdos de Madrid y de Londres de 1990, supusieron el abandono  del tratamiento de la situación colonial por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y la reanudación de las relaciones bilaterales, dejando bajo un “paraguas” la cuestión central de la soberanía sobre los archipiélagos australes. El desarme material y espiritual de la Argentina, la reducción de la evaluación de las acciones armadas de 1982 a un mero episodio de la dictadura –sin comprender sus alcances políticos y estratégicos-, la desmalvinización aún vigente en términos educativos y culturales, así como la extranjerización de nuestros recursos económicos y naturales, han colocado al Estado argentino en una situación extremadamente vulnerable para afrontar sólo la  nueva agresión pirata. El Poder Ejecutivo Nacional, en tal sentido, sancionó el Decreto Nº 256, con el propósito de dificultar el abastecimiento marítimo de los operadores petroleros, obligando a las empresas navieras a declarar sus movimientos en la zona. Y, aunque resulte de difícil implementación -por la desarticulación del sistema de Defensa Nacional-, resulta en una clara advertencia para aquellos que deseen comerciar regularmente con nuestro país. Creemos que la acción colectiva y pacífica de la comunidad nacional puede ofrecer una efectiva contribución al fortalecimiento de las capacidades de nuestro país para enfrentar el saqueo de nuestros recursos naturales por parte del agresor británico. En total coherencia con los esfuerzos políticos y diplomáticos realizados por el Gobierno Nacional, cada uno de nosotros puede ejercer una resistencia pacífica, perjudicando sus intereses económicos en la Argentina continental y, -de transformarse las declaraciones en acciones concretas-, también en los restantes países suramericanos. Se trata, básicamente, de encarecer la operatoria de las empresas petroleras británicas que comenzaron a explorar nuestros mares, medida que se enmarca en nuestra Constitución Nacional, cuando afirma que “La Causa de la recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía…constituyen  un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino” . En consecuencia, los abajo firmantes, ex soldados combatientes en Malvinas e Islas del Atlántico Sur, y los ciudadanos comprometidos con la Causa de recuperación de nuestra soberanía sobre los archipiélagos y la Argentina toda, convocamos a todos los argentinos y argentinas, sin distinción de ninguna naturaleza, a sumarse a las acciones de resistencia civil que a continuación proponemos: 1.- Peticionar al Poder Ejecutivo Nacional, gestione ante el gobierno de la República de Chile, la interrupción de los vuelos que realiza semanalmente la empresa LAN a nuestras Islas Malvinas, hasta tanto se revierta la agresión unilateral británica. 2.- Iniciar acciones de difusión y esclarecimiento a la ciudadanía ante las oficinas de LAN y en la vía pública, sobre la necesidad de la interrupción de las comunicaciones aéreas a las Islas, como medida básica, indispensable y complementaria a las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional respecto a las comunicaciones marítimas, para encarecer los costos operativos de los británicos en la exploración petrolera y posterior saqueo de nuestros recursos. 3.- Evaluar la realización de boicot económico a los productos y empresas británicas que operan en territorio continental argentino. 4.- Peticionar ante las representaciones diplomáticas de los países suramericanos que se sumen activamente al bloqueo naval y aéreo a las Islas y, eventualmente, que sus respectivas comunidades acompañen las medidas de boicot económico a los productos y empresa británicas que operen en sus mercados. 5.- Evaluar la realización de manifestaciones de protesta pacífica frente a la plataforma Ocean Guardian, con incursión de naves civiles, para difundir la posición argentina en el escenario internacional. Quienes deseen adherir a las propuestas aquí enunciadas, o realizar otras de similar carácter, rogamos comunicarlo con su nombre, apellido y número de documento nacional de identidad, a los correos electrónicos: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. document.getElementById('cloaka298baac63c451ff188d529dc1b1ce9e').innerHTML = ''; var prefix = 'ma' + 'il' + 'to'; var path = 'hr' + 'ef' + '='; var addya298baac63c451ff188d529dc1b1ce9e = 'resistenciacivilpormalvinas' + '@'; addya298baac63c451ff188d529dc1b1ce9e = addya298baac63c451ff188d529dc1b1ce9e + 'yahoo' + '.' + 'com' + '.' + 'ar'; var addy_texta298baac63c451ff188d529dc1b1ce9e = 'resistenciacivilpormalvinas' + '@' + 'yahoo' + '.' + 'com' + '.' + 'ar';document.getElementById('cloaka298baac63c451ff188d529dc1b1ce9e').innerHTML += ''+addy_texta298baac63c451ff188d529dc1b1ce9e+''; ó Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. document.getElementById('cloak2d6441abd0395fad5398acc919b937f9').innerHTML = ''; var prefix = 'ma' + 'il' + 'to'; var path = 'hr' + 'ef' + '='; var addy2d6441abd0395fad5398acc919b937f9 = 'acemalba' + '@'; addy2d6441abd0395fad5398acc919b937f9 = addy2d6441abd0395fad5398acc919b937f9 + 'yahoo' + '.' + 'com' + '.' + 'ar'; var addy_text2d6441abd0395fad5398acc919b937f9 = 'acemalba' + '@' + 'yahoo' + '.' + 'com' + '.' + 'ar';document.getElementById('cloak2d6441abd0395fad5398acc919b937f9').innerHTML += ''+addy_text2d6441abd0395fad5398acc919b937f9+'';

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Chavez pidio a la Reina de Inglaterra que devuelva las Islas Malvinas a la Argentina

Chávez pidió a la Reina de Inglaterra que devuelva las Islas Malvinas a la Argentina El caudillo caribeño exhortó a Isabel II a que devuelva las Islas Malvinas, al tiempo que advirtió que en esta ocasión la Argentina "no estará sola", en caso de una eventual agresión armada británica El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo en su programa dominical de televisión "Aló Presidente":"Reina de Inglaterra, ya se acabaron los imperios, ¿no te has dado cuenta, reina de Inglaterra? Devuélvele las Malvinas al pueblo argentino". "Y los ingleses, que hablan de democracia y tienen una reina todavía, ¿cómo es eso? ¿Democracia con reyes? Está bien, no nos metemos en cosas de ellos, pero en lo que sí nos metemos es en la pretensión antihistórica e irracional de seguir dominando territorios en el mundo", agregó, según reportó la agencia DPA. El mandatario sostuvo que "hay que recordar que cuando los ingleses vinieron a la Guerra de las Malvinas, en 1982, Estados Unidos apoyó a los ingleses, que Colombia apoyó a los ingleses; es decir, los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, contra la Argentina". "Ahora los ingleses siguen amenazando a la Argentina", dijo y agregó: "Las cosas han cambiado, señora reina de Inglaterra; ya no estamos en 1982 y en caso de agresión contra la Argentina, tenga la seguridad de que no estará sola, como se quedó entonces. La patria argentina es patria nuestra también." "Viejo imperio inglés, devuélvale esas tierras y esos mares a la República Argentina y al pueblo hermano de Perón y de San Martín", insistió Chávez. "Ojalá todos los países de este continente, de América latina, apoyemos a la Argentina", añadió.

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Carta del Teniente Estevez a su Padre

"Querido papá: "Cuando recibas esta carta, yo estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios Nuestro Señor. El, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de mi misión. Pero, ¡fijate vos qué misión! ¿No es cierto? Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre generoso, ha querido que éste, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria.

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Actualidad desde una concepción peronista

  • Para un peronista no hay nada peor que un Bonasso

    La situación política ha comenzado a experimentar cambios notables, que denotan el rumbo que el Dr. Kirchner impondrá a su gobierno en los próximos meses y los objetivos políticos que se propone alcanzar.

    Kirchner viene de un sector de la juventud peronista de los años '70, llamado "la tendencia revolucionaria", o simplemente, "la tendencia", que fue el grupo peronista más "izquierdista" de aquel entonces, poco afecto a obedecer la conducción de Perón y que llegó a enfrentarlo a partir de 1973.

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  • Del trastorno obsesivo compulsivo de la “dirigencia” a las 20 verdades

    Cansado de escuchar a infinidad de dirigentes atribuirse el pensamiento del movimiento político más importante, aglutinador y si se quiere hasta mas complejo de Latinoamérica me puse a investigar el posible diagnostico patológico que más se acercaba a esta “enfermedad” que suele atacar a muchos mareados omnipotentes "conductores". Omnipotentes porque salvo Dios, que es el único que ellos creen los supera, son los segundos pegaditos al todopoderoso que tienen la formidable  capacidad de conocer y ahondar en el pensamiento de una masa tan grande, formidable, dispersa y heterogénea como la perteneciente al Movimiento Peronista.  “El peronismo hoy está enojado”, “el peronismo sabe quién es quién”, “el peronismo no permite a estos infiltrados”, “el peronismo esto”, “el peronismo aquello”.

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  • Manipulación, efectos desestructurantes, y síndrome del Prisionero

    La acumulación sectaria versus la nacional y popular. Pueblo o masa de maniobra. La lógica amigo-enemigo aplicada al frente interno muestra la miopía política de quienes la aplican. Miente, miente, que nada quedará.

    Qué razón justifica que un gobierno que se autotitula como "nacional y popular" instrumente un mensaje manipulador como forma de mantener y acrecentar adeptos políticos. La mentira sistemática aparece como un método propio de elites sectarias, todo lo contrario de lo que debería ser la manera de comunicarse entre compañeros o camaradas. Estos juegos de maliciosa manipulación de quienes deberían ser seguidores de una causa política, formula una técnica en las antípodas de una forma de incrementar hombres conscientizados y conscientes. O sea integrantes activos y no, masa de maniobra de seres vaciados que son arrastrados como rebaño.

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  • Bush, Blair y el error de Craso

    Bush, Blair y el error de Craso

    A un mes de los atentados del 7 de julio en Londres, el primer ministro Anthony Blair anunció que expulsaría a residentes árabes de su país y cerraría sitios de Internet y mezquitas que , según las autoridades británicas , promuevan el radicalismo islámico.

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  • PROGRESAR, donde hay una necesidad, nace un puntero

    PROGRESAR, donde hay una necesidad, nace un puntero

    Pareciera ser que las definiciones y acciones políticas legadas años atrás por enormes figuras políticas de nuestro país han pasado a ser simple vidrieras, valga la paradoja, para denostarlos. Lo que en algún momento imprimiera Eva Perón sobre nuestra obligación política de que en cada rincón donde encontráramos una necesidad trabajáramos fuertemente en imponer un derecho social, es distorsionado por una realidad que aqueja y crece.

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  • Relajate, y deja gobernar

    Relajate, y deja gobernar

    Durante la semana muchos compañeros te preguntan la opinión sobre Vicentin, y uno trata de dar la visión con los fundamentos necesarios y tratando de que la opinión sirva y sume.

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  • Feimann y el peronismo ilustrado

    En homenaje a Claudio Díaz, quien hoy renunció a Clarín

    Un jubilado y lúcido profesor de filosofía de la Universidad de Buenos Aires me hizo llegar un reportaje en Perfil al "novelista, guionista de cine, filósofo y analista político " José Feimann cuyo título es: El peronismo no tiene ideología.

    Es conocida por todos la capacidad acomodaticia, en política, de este eminente pensador. Eminente porque le saca una cabeza a cualquiera de los mediocres intelectuales progresistas argentinos del momento.

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  • Movimiento o Partido

    Las últimas elecciones legislativas han generado dentro del peronismo un estado de ebullición que promete alcanzar ribetes sumamente atrayentes. Entre las polémicas que se han desatado, cobran notoria actualidad las diversas tesituras que vienen sugiriéndose para legitimar futuros liderazgos.

    Soy de la opinión que tal debate debe partir de un presupuesto básico y primordial: que el peronismo alcanzó el “cenit de su destino histórico” cuando se organizó bajo una modalidad sumamente original, “el movimiento”. El carácter movimientista del justicialismo entonces, no resulta una cuestión menor al momento del intercambio de argumentos, ya que las conclusiones a las que se arriben, dependerán de la posición que se adopte respecto a la vigencia histórica de dicha modalidad organizativa.

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  • Chocaron la calesita

    Gabriel A.FossaLa incapacidad del manejo de la economía, está llevando la incertidumbre de la población, la negación de la inflación a lo largo de los últimos 5 años, la falta de transparencia del INDEC, que en un país serio mide todo tipo de estadísticas, para posibles inversiones, y proyecciones a futuro de diferentes tipos de necesidades.

    La falta de dólares para pagar los Boden 2012 /13 que son bonos de deuda, que si o si se tiene que pagar en moneda estadounidense, generó un corralito cambiario, esto provocó una desaceleración de la construcción, y de transacciones de tipo comercial e importación de insumos para bienes de capital de industria, Pymes etc.

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  • UN ALMA PARA UN CUERPO

    UN ALMA PARA UN CUERPO

    El hombre puede desafiar cualquier contingencia, cualquier mudanza, favorable o adversa, si se halla armado de una verdad sólida para toda la vida.

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  • No solo faltan viviendas, faltan nuevas ciudades

    No solo faltan viviendas, faltan nuevas ciudades

    Entre los años 1900 y 1930 se fundaron en la Argentina 207 nuevas poblaciones distribuidas en todo el país. Para volver a ser un país industrial, es necesario compensar la ausencia de las 165.000 empresas que quebraron durante los gobiernos de Martínez de Hoz, Alfonsín y Cavallo-Menem.

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  • 2011: un año sin licencias

    pablo vazquezLos triunfos electorales posicionan sólidamente pero no dan cheques en blanco. El arrollador triunfo por casi el 54% no puede llamar a errores. La victoria reafirmó la confianza del pueblo pero, a su vez, abre incógnitas y desafíos.

    Luego del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner, más allá del dolor popular y constitución de "mito fundante", las dudas giraron en torno a la gobernabilidad. Los hechos demostraron que Cristina, más allá de su capacidad intelectual, estuvo a la altura de las circunstancias.

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