Perón contra los sicarios de Aramburu

Título que parece colarse en la trilogía de las famosas La reina del SurPablo Escobar, el patrón del mal; y El señor de los cielos, en realidad describe los intentos de asesinato de la Revolución Libertadora contra Juan Perón en su exilio suramericano.

Dejando de lado las series de Caracol y Telemundo, el periplo de Perón luego del golpe cívico militar de septiembre de 1955 tuvo innumerables situaciones de peligro que serían dignas para una serie del estilo de las nombradas anteriormente.

Ya su refugio en la cañonera Paraguay, en una dársena de Puerto Nuevo, donde fue resguardado de un intento de asesinato por parte de un oficial Green con infantes de marina. Y, anécdota jugosa, si le sumo que el collar de Evita, con rubíes y diamantes, fue “comprado” en la subasta de 1957 por un señor Brown tenemos a parte de los ladrones deReservoir Dogs (Perros de la calle) de Quentin Tarantino.

Volviendo a Perón, pero sin apartarnos de lo cinematográfico, su salida el 3 de octubre en la Paraguay escoltado por 2 torpederas argentinas, con el apoyo armado de la otra cañonera Huamitá y el respaldo diplomático de Brasil parece adelantarse a La Batalla della Plata, de 1956, sobre los sucesos armados del acorazado Graf Spee en 1939 en nuestro estuario.

Para arribar a Asunción tuvo que trasbordar el hidroavión Catalina PBY – 29 con el piloto personal del general Alfredo Stroessner, el capitán Leo Nowak. Al llegar a tierras guaraníes tuvo intentos de asesinato por parte del grupo del teniente coronel Carlos Moori Koenig, jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército del Ejército, el cual al poco tiempo, el 23 de noviembre, secuestró el cuerpo de Evita que yacía en la Confederación General del Trabajo (CGT) y se obsesionaría con él al punto de la profanación.

La presión argentina hizo que Perón deba partir de Paraguay, teniendo rumbo – por invitación de Anastacio Somoza – a Nicaragua. El 2 de noviembre, subido a un Douglas DC-4, bajo el mando nuevamente de Novak, voló rumbo a Centroamérica, pero un llamado del dictador nicaragüense lo obligó a recalar en el aeropuerto de El Galeao, en Río de Janeiro, Brasil – donde años después se le impidió descender en su primer intento de retorno en 1964 – para replantearse un nuevo destino: Cuba o México.

De Río a San Salvador de bahía, y de allí a Caracas, Venezuela, donde perón hizo escala para remontar vuelo a Panamá, antes de ir a Nicaragua, ya que México y Cuba se presentaron esquivas.

Se despidió del capitán Novak, el cual falleció al año en un accidente aéreo, y recaló en el hotel El Panamá, luego en el hotel Washington, en Colón, cerca del Canal, bajo vigilancia norteamericana, al punto que debió abandonarlo al tiempo por pedido de la Embajada yanqui y alquila una casa cerca.

Algunos señalaron que el general Omar Torrijo fue su edecán en Panamá. En realidad, contado por el propio Torrijos al reencontrase con el presidente Perón en Buenos Aires, en 1974; aseveró: “Yo era por entonces capitán de la Guardia Nacional y Jefe de Guarnición del Aeropuerto de Tocumen. Me tocó tomar las medidas de seguridad cuando el general Perón llegó procedente de la República Dominicana o de Paraguay. Ese día lo escuché en la conferencia de prensa que ofreció en el aeropuerto, y me di cuenta que estaba ante un hombre superior.”

Allí en Colón, según su relato de años después en Madrid, Perón afirmó que: “Me visitaron unos marinos que venían de Buenos Aires  y que tenían la intención de atentar contra mi vida, peor como yo era amigo de todos los negritos (sic), dela Policía y de la Guardia Civil, ellos, mis amigos, se encargaron de detenerlos, desnudarlos, registrarlos, meterlos en un avión y cargarlos a la Argentina. Ya cuando yo vivía en el Hotel Washington, un teniente Arias y otro individuo se presentaron en Colón con el mismo cariñoso propósito de cortarme la vida, pero en un hotel era difícil matarme, y renunciaron”.

Su breve estadía en Panamá le deparó reuniones con ex funcionarios suyos, militantes de los comandos de Resistencia y su encuentro con María Estela Martínez, con el alias artístico de Isabel, la que fue su última pareja.

Su vuelta a Caracas fue inminente. Permaneció en la capital venezolana por 2 años, del ‘56 al ‘58, desarrollando una intensa actividad. Encuentros con Roberto Galán – el famoso conductor de Venga a bailar y Yo me quiero casar, y usted– y otros argentinos exiliados, coordinación de la Resistencia Peronista – la que puso en manos de John W. Cooke -, cruces de cartas, órdenes y directivas contra Aramburu y Rojas.

Su carta dirigida al dictador argentino, fechada el 8 de marzo de 1956, previa a los fusilamientos de junio, donde lo trata de “salvaje, bruto e ignorante” no tuvo respuesta… o sí? A los intentos de asesinar a Perón en Argentina, Paraguay y las 2 tentativas en tierras panameñas se le sumó una bomba para acabar definitivamente con su vida.

El coronel Héctor Cabanillas, nuevo jefe de la SIE en reemplazo de Moori Koenig por su perversión con el cuerpo de Evita, detectado por Pedro Eugenio Aramburu - previo aviso del capitán Francisco Paco Manrique – planeó el asesinato y convocó al suboficial Manuel Sorolla, el que días antes se hizo pasar por Carlos Maggi, “hermano menor” de María Maggi, nombre falso para trasladar el cuerpo de Evita a Milán, Italia, junto con el teniente coronel Hamilton Díaz, segundo de la SIE, en calidad de “viudo” con el nombre de Giorgio Magistris. Esto fue acordado entre el Vaticano y la dictadura de Aramburu,  a través de gestiones de Alejandro Agustín Lanusse con la Orden de San Pablo, vía padrePaco Rotger.

Sorolla se infiltró en el entorno de Perón y, en reportaje de Tomás Eloy Martínez, relato que: “El 22 de mayo le llegó una bomba que estallaría al calentarse el motor del Opel junto con un mensaje de Cabanillas que decía, simplemente: "D-25". Significaba que el atentado debía perpetrarse el sábado 25, aniversario de la libertad conquistada por la Argentinaen 1810”.

Puesto el artefacto, tuvo Perón la suerte de demorase y, al salir Gilaberte a comprar carne para un asado, detonó el explosivo, provocándole heridas y destrozando varios edificios.

Las cartas cruzadas entre Cooke y Perón el 5 de junio dan prueba de su acusación a la dictadura aramburista como cerebro de los atentados de estos frustrados sicarios.

Perón acusó a Toranzo Montero, embajador argentino en Caracas, y a Aramburu de querer asesinarlo, mientras el sicario huía. Décadas después sentenció: “He cometido pocos errores en la vida y esos pocos me duelen. Tal vez ninguno me duela tanto como no haber podido matar a Perón.”

Según el anciano sicario y la interpretación de Eloy Martínez, hecha en el 2002 en un reportaje en La Nación, estas acciones fueron obra de Cabanillas y Sorolla, sin injerencia de la embajada argentina ni del presidente de facto. Cuesta creer que estos criminales unidos en una organización verticalista como el ejército hagan su voluntad sin hacer partícipe o recibir órdenes de sus mafiosos superiores, cual si fueran señores feudales en un nuevo Medioevo.

Casi tan espectacular fue el fascinante relato del propio Perón sobre su primer atentado en tierras bolivarianas a inicio del ‘57: “… Estaba conmigo el mayor (Pablo) Vicente y me anunció: “Hay un señor acá, que lo quiere ver.” “Averigüe  usted quien es – le dije -; que no me gusta ponerme en presencia de mucha gente:” Resultó ser un pistolero yugoslavo residente en Tánger, un profesional que se ocupaba en faenas como éstas: suprimir tipos. “Yo estaba en Tánger – me dijo -, donde tengo mi residencia, y de la embajada de la Argentina me han hecho venir para confiarme una misión de mi especialidad. Sólo aquí he sabido que se trataba de asesinar al general Perón. Naturalmente que no les he dicho ni que sí ni que no. Les dije que lo iba a estudiar. Y me vine a la casa del general para decirle que, aunque yo me ocupo de esas cosas, soy incapaz de matarle, aunque la embajada me ha contratado para matarle”.

Entonces le dimos un aparato de grabar (d esos de bolsillo, chiquitito) y el dijimos: “Bueno, vaya allá y hable de nuevo con ellos y dígales que lo ha estudiado y que le parece difícil”. Él fue y estuvo hablando con ellos de la forma en que debían hacerme el atentado. Y todo esto quedo grabado. Y se lo llevaron al Departamento de Seguridad Nacional, quien a su vez lo hizo llegar al presidente. No pidió dinero. Era un hombre de bien. Le recuerdo alto, rubio, con una camiseta negra y, dentro de todo, un caballero, porque entre ellos también hay una ética.”

Enrique Pavón Pereyra  sindicó el incidente del sicario, al que denominó Jack, al mismo tiempo que los sucesos en el hotel panameño, mientras que Eloy Martínez expresó que: “La historia de Jack quizá sea otro de los actos de ilusionismo con los que el general solía enriquecer su mito…”.

Suena estrafalaria la anécdota del pistolero de Tánger, pero al ver la seguidilla de sicarios e intentos de atentados no es descabellada. Ramón Landajo y el mayor López, acompañantes de Perón en esos años, dieron fe de la historia, revelada en Puerta de Hierro ante Torcuato Luca de Tena, Luis Calvo y Esteban Peicovich a fines de los ‘60.

¿Y si fue falsa e impuso su conocimiento de cinéfilo, siguiendo los trabajos sobre cine y peronismo de Santiago Régolo?

¿Se inspiró en películas como Aquel hombre en Tánger, de 1953, película española – norteamericana, con la apetecible Sara Montiel; o en Espionaje en Tánger, del agente 077, remedo francés de James Bond, del año 1964?

¿Para que mentiría sobre su persuasión al sicario de Tánger si fue más que demostrado los intentos de asesinatos de ineptos sicarios argentinos de Rojas y Aramburu?

El Pacto Perón – Frondizi, con la participación de Cooke y Rogelio Frigerio, el nuevo exilio a República Dominicana – vía acción heroica de Guillermo Patricio Kelly – y el final de la dictadura fusiladota libraron por un tiempo de incidentes y atentados al exiliado argentino. Ciudad Trujillo y Madrid, años después, le depararon sorpresas para otros relatos, dejando a Pablo Escobar como nene de pecho: nos bendiga el Niño de Atocha y nos cubra la Virgen con su manto!.

 

Pablo Adrian Vazquez: Politólogo; docente de la UCES, y miembro de los Institutos Nacionales Eva Perón, Rosas y Manuel Dorrego

 


Bibliografía:

-         Luca de Tena, Torcuato; Calvo, Luis y Peicovich, Esteban (1976): Yo, Juan Domingo Perón, Relato autobiográfico. 1º edición, Barcelona, Sudamericana – Planeta.

-         Pavón Pereyra, Enrique (1985): Perón. Memorial de Puerta de Hierro -1 El Mediodía 1955 – 1960. 1º edición, Buenos Aires, Corregidor.

-         Perón, Juan, y Cooke, John W (1985): Perón – Cooke. Correspondencia I, 1º edición, Buenos Aires, Parlamento.

-         Rubín, Sergio (2002): Eva Perón: Secreto de confesión. Cómo y por qué la Iglesia ocultó su cuerpo durante 14 años. 1º edición, Buenos Aires – México, Lohlé – Lumen.

-         Torrijos, Omar (1974): Mensaje a los jóvenes, en Podetti, Amelia (Directora): Hechos e Ideas, año 1, nº 3, marzo – abril 1974, Buenos Aires, Hechos e Ideas.

-         Martínez, Tomás Eloy (2002): Cómo se salvó Perón del ataque en Caracas, en La Nación, miércoles 31 de julio de 2002, Buenos Aires, La Nación, incluido en   http://www.lanacion.com.ar/418282-como-se-salvo-peron-del-ataque-en-caracas


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Actualidad desde una concepción peronista

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    Nuestros recursos biogenéticos en peligro

    "Cada nación tiene derecho al uso soberano de sus recursos naturales. Pero, al mismo tiempo, cada gobierno tiene la obligación de exigir a sus ciudadanos el cuidado y utilización racional de los mismos (...) Debemos cuidar nuestros recursos naturales con uñas y dientes de la voracidad de los monopolios internacionales que los buscan para alimentar un tipo absurdo de industrialización y desarrollo en los centros de alta tecnología a donde rige la economía de mercado"(1)

    Juan Domingo Perón. Madrid, 21 de febrero de 1972

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  • La historia oficial encadenada*

    eduardo_anguita4La Argentina cambió de paradigma y va consiguiendo márgenes de soberanía que son motivo de orgullo del pueblo y también de consolidación de vínculos con otras naciones.

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    Series como El marginal, Monzón, el Tigre Verón y El Apache, tienen un común denominador: Presentar los tópicos de la violencia como factor inherente solo a una clase social, la de los pobres. Lejos de problematizar los hechos la cuestión narrativa se estanca en una síntesis precaria que lumpeniza y, a través de esta caracterización, estigmatiza a los pobres como sujetos incivilizados de naturaleza agresiva.

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  • Ojos bien abiertos

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    Las crisis suelen aportar escenarios donde lo que impera es la confusión. La Pandemia de COVID-19 abrió varias aristas de una crisis endémica que el sistema capitalista arrastra, si se quiere, desde el 2008. Lo que ha producido esta nueva crisis es la aceleración de ciertos procesos que se encontraban en germinación dentro del modelo desigualdad.

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  • De vez en cuando la vida…

    jorge_gilesEn la pantalla chica es posible ver en estos días un aviso de la ANSES por la Asignación Universal por Hijo y celebrando desde ahora el próximo Día del Niño.

    Ver a esos mocosos tan bellos y felices, bailando, riendo y jugando nos remite a la  patria de la primera nostalgia.

    La patria de la infancia, de la juventud, del país inclusivo que supimos ser a mitad del siglo XX.

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  • El Odio A Peron

    Desde siempre, podría decirse, se ha tratado de enturbiar la imagen del "General", como suelen llamarlo en una invocación que subsume en si, admiración, nostalgia, respeto y amor al caudillo, y muchos sentimientos más positivos hacia él, los seguidores de Perón y la doctrina que impartió desde su alta magistratura.

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  • LO INÉDITO. (Para pensar en los bordes de lo sabido)

    Umberto Eco plantea que tenemos los nombres, pero perdimos la cosa que nombran; sobre esta concepción tan amplia y profunda, permito hacerme partícipe siguiendo a los que saben, y afirmando que no transitamos una época de cambios, sino un cambio de época.

    Son momentos de ruptura, de alteración. El mundo no es lo que era, ni volverá atrás.

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  • DE LA REFLEXIÓN CRÍTICA, INDIVIDU@S Y COLECTIV@S.

    DE LA REFLEXIÓN CRÍTICA, INDIVIDU@S Y COLECTIV@S.

    (Carta Segunda a Luis Villoro en el Intercambio Epistolar sobre Ética y Política)


    Abril del 2011.

    “Si en el cielo hay unanimidad, apartadme un lugar en el infierno”
    (SupMarcos. Instrucciones para mi muerte II)


    I.- LA PROSA DE LA CALAVERA.

    Don Luis:

    Salud y saludos maestro. Esperamos de veras que se encuentre mejor de salud y que la palabra sea como esos remedios caseros que alivian aunque nadie sabe cómo.

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  • "La historia la hacen los pueblos" reportaje a Eduardo Rosa*

    eduardo rosa 2Para los seguidores y amantes de la historia argentina, suele ser común escuchar o leer artículos donde se menciona a José María Pepe Rosa como el padre del revisionismo histórico, aunque para su hijo, Eduardo Rosa, esta doctrina "comienza con Adolfo Saldías, discípulo de Mitre, que crea la historia basada en documentos".

    Hecha la aclaración, Rosa se detuvo a recordar una anécdota que, según ase-guró, muy pocos conocen y que sin duda representa uno de los orígenes del revi-sionismo: "Lo único que Juan Manuel de Rosas se lleva al barco después de la batalla de Caseros es su archivo, porque allí se encuentra todo su prestigio. Inclusive, en algún momento, contrata guardias porque sabe que si esa información desaparece pueden llegara convertirlo, como lo hicieron, en un tirano sangriento. Esa documentación llega a manos de Saldías gracias a Manuelita (hija de Rosas), quien la había conservado en buen estado durante mucho tiempo".

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  • Feimann y su incomprensión del amor

    José Feimann, compañero ayudante en la cátedra de Agnar Klein en la Universidad de Buenos Aires allá por los años 70, viene sacando una serie artículos sobre la filosofía todos los domingos en la tribuna de doctrina del progresismo argentino, el diario Página 12.

    Como no leo el diario de Verbitsky y su columnista político Wainfeld, pero si mis amigos progresistas de la Facultad de filosofía y letras, en el despacho de uno de estos me encontré con el escrito del último domingo.

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  • Game Over a la Educación Técnico Profesional

    Game Over a la Educación Técnico Profesional

    Los fundamentalistas más acérrimos del libre mercado, nos han arrastrado a un país de servicios y de especulación financiera, en el que se condena cada día a más personas a la pobreza más abyecta.

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  • Sarlo y la hegemonía comunicacional oficialista

    pablo_vazquez

    En estos tiempos de riqueza en debates y relecturas históricas Beatriz Sarlo realizó un interesante aporte en su último libro La audacia y el cálculo sobre los años de gobierno del ex presidente Néstor Kirchner.

    Diversos periodistas y escritores han realizado aportes de dispar valía, pero este último texto contribuye a pensar (y pensarnos) en el marco de los cambio políticos culturales producidos desde el 2003 y que hoy conduce la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner cimentando nuestro proyecto nacional y popular.

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