20 de noviembre de 1845: "La memoria es un arma cargada de futuro"

Si bien las vueltas de la vida, hacen que esté un poco "perdido" en el contacto con Uds. por razones laborales, no quiero dejar pasar la oportunidad de escribir mis sentimientos en un nuevo y doloroso aniversario de la masacre del 16 de junio de 1955.

Otro golpe como tantos de la oligarquía asesina. Y creo que no es malo recordar..... recordar que llamaron "Campaña al Desierto" a lo que no era desierto, sino falta de rubios occidentales; y que fue, es y será malo lo que tenga color latinoamericano.

Pegaron donde más le dolió al Líder: Su pueblo.

Un pueblo que por fin había sido interpretado, y nada menos que por un Soldado, un Soldado al que llamó "Mi General"!!!

Qué cosa de locos!!!

Un Líder que como pocos, supo ganar la buena fe de los hombres de buena fe....Y a tal punto llegó el odio???. Si compañeros!!!. A tal punto fueron y seremos odiados los que queremos una Patria con igualdad de oportunidades.

A tal punto quieren éstos cerdos la exclusividad elitista y a tal punto llega su odio.

CIPAYOS GENOCIDAS: El pueblo peronista no olvida y haremos lo imposible por que los que nos sigan tampoco olviden.

Me llena el corazón escuchar y escuchar el discurso de Perón, tan prudente y moderado ante semejante fundamentalismo.

Pero no crean vendepatrias que esta moderación y prudencia se llama perdón.

El domingo 20 de noviembre la prensa de Buenos Aires recordó que 60 años antes comenzaron en Alemania los juicios de Nüremberg y que, tres décadas atrás, murió el dictador Francisco Franco en España.

Independientemente de que la derrota del nazismo puso fin a una gran tragedia europea, esos juicios fueron la farsa más dantesca de la que se tenga registro en la historia del siglo XX. Algún día habrá que sentar en el banquillo a ciertos herederos actuales de aquellos jueces, jurados, fiscales y testigos de cargo, los que hoy ejecutan un lento y sistemático holocausto neoliberal contra el Tercer Mundo.

El destino de Argentina no se selló en Stalingrado, bajo el Arco del Triunfo de París o en las ruinas de la Cancillería en Berlín. Mucho menos en el Palacio del Escorial, al norte de Madrid.

Por eso lo llamativo de este domingo que pasó fue que a ningún columnista "políticamente correcto" de diario, revista, radio o televisión se le ocurrió mencionar que el 20 de noviembre de 1845 se libró en Argentina la batalla de la Vuelta de Obligado.

Fue un desigual enfrentamiento de criollos contra una flota pirata anglo-francesa, "coalición de la libertad" de la época, como la que hoy permanece en Afganistán e Irak -y antes en Somalia- dirigida por Estados Unidos. Algo que se les olvida, incluso, a varios analistas, politólogos y "cientistas sociales" enrolados en el progresismo light.

El combate estalla en un recodo del Río Paraná. Comienza a las ocho y media de la mañana, y concluye a las cuatro de la tarde, cuando la artillería argentina -apenas 30 cañones de bajo calibre- ya no tiene proyectiles. Dos mil 200 hombres, entre soldados regulares y gauchos voluntarios, dirigidos por el general Lucio N. Mansilla -padre de Lucio V. Mansilla, también militar y escritor, autor de Una expedición a los indios ranqueles- enfrentan a los invasores.

En 1845, el brigadier general Juan Manuel de Rosas gobernaba la Confederación Argentina. La escuadra anglo-francesa, integrada por 11 buques de guerra y 40 barcos mercantes, había invadido aguas territoriales desde principios de noviembre, con el pretexto de "atenuar" las tensiones entre Buenos Aires y Montevideo. Como más de un siglo después harán con los hutus y tutsis en Burundi y con los chiitas y sunnitas en Irak.

El verdadero objetivo de Gran Bretaña y Francia es navegar libremente por el Río de la Plata y los ramales interiores pertenecientes a su cuenca. Los invasores quieren abrir una comunicación directa con Paraguay y, en el trayecto, tener acceso a los mercados de las provincias ribereñas para vender sus productos. Los dos países cuentan con el visto bueno de los unitarios, enemigos a muerte de los federales encabezados por Rosas.

En 1843, Florencio Varela había solicitado, como representante de los unitarios en Europa, la intervención armada anglo-francesa. En septiembre de 1845, ambas potencias declararon el bloqueo a Buenos Aires.

Los criollos se instalan en un paraje conocido como la Vuelta de Obligado (entre los pueblos de San Pedro y Ramallo, hoy provincia de Buenos Aires), donde el río Paraná tiene 700 metros de ancho y una curva muy marcada que dificulta la navegación a vela. La artillería enemiga triplica a la de los defensores y, además, es de mayor poder: 99 cañones de calibres 24 y 80.

Mansilla ordena tender de una orilla a la otra tres gruesas cadenas montadas sobre 24 botes. La barrera está custodiada por Republicano, el único barquito de guerra nacional.

Durante esas ocho horas de combate los argentinos sufren la peor parte: 250 muertos, 400 heridos y 21 cañones destruidos. El propio general Mansilla es lesionado en el estómago por esquirlas de metralla al dirigir una de las cargas. Los atacantes incendian las lanchas que sostienen las cadenas. Cuando el capitán del Republicano ve que no puede enfrentar a las naves enemigas, ordena a su tripulación abandonar el buque y lo hace explotar en el medio del río para dificultar el avance enemigo.

Ingleses y franceses sufren, en comparación, pocas bajas: 26 muertos y 86 heridos. Pero los daños en sus buques obligan a la escuadra a permanecer 40 días en la Vuelta de Obligado para repararlos. Su triunfo es relativo: logran pasar pero fracasan en su intento de ocupar las costas. Y los barcos mercantes no venden un solo producto.

Las noticias del desigual combate se divulgan por todo el continente. Los gobiernos de Chile y Brasil, hasta entonces adversos a Rosas, manifiestan su apoyo a la Confederación Argentina. La prensa de Estados Unidos, país entonces considerado cuna de la democracia americana, elogia al caudillo federal. El general unitario Martiniano Chilavert ofrece unirse a los federales para combatir a "los enemigos europeos".

Otro unitario, Rafael Hernández, hermano del autor de Martín Fierro, describe el enfrentamiento con admiración, dejando de lado intereses partidistas: "Los jefes vencedores al elevar el parte oficial a sus respectivos gobiernos, hacían elogios muy honrosos del valor y perseverancia a nuestros bravos, que morían dando vivas entusiastas a la independencia americana (...). Aquel día fue un verdadero triunfo para las armas de Buenos Aires, por el valor heroico que desplegaron nuestros guerreros, y como combate naval, es uno de los más grandes y gloriosos que se registran".

El historiador Ernesto Palacio afirma en su Historia de la Argentina (1515-1943): "Todas las provincias, con sus gobernadores y legisladores, se pronunciaron contra la agresión y ofrecieron sus contingentes para resistir. El glorioso general San Martín escribía desde su retiro poniendo su espada y su persona al servicio de la nación y felicitaba al gobernador de Buenos Aires como defensor de la Independencia Americana".

El conflicto causa grandes pérdidas comerciales a las dos potencias europeas, que deciden iniciar negociaciones de paz en forma separada. Inglaterra firma un tratado el 24 de noviembre de 1849 y Francia el 31 de agosto del año siguiente.

La ley Nº 20.770 establece el 20 de noviembre como Día de la Soberanía. No obstante, los historiadores oficiales -reacios a la controvertida figura de Juan Manuel de Rosas- continúan minimizando hasta el día de hoy el combate de la Vuelta de Obligado. La fecha no se conmemora en escuelas primarias ni colegios secundarios. Los actuales comunicadores siguen ese ejemplo: prefieren recordar los juicios de Nüremberg y la muerte de Franco.

No se debe permitir más que los historiadores que escamotearon el pasado y los analistas light que distorsionan el presente nos roben el futuro. Se debe continuar dando testimonio hasta que la verdad nos haga libres. Hoy la memoria es un arma cargada de futuro.

Si bien las vueltas de la vida, hacen que esté un poco “perdido” en el contacto con Uds. por razones laborales, no quiero dejar pasar la oportunidad de escribir mis sentimientos en un nuevo y doloroso aniversario de la masacre del 16 de junio de 1955.

Otro golpe como tantos de la oligarquía asesina. Y creo que no es malo recordar..... recordar que llamaron “Campaña al Desierto” a lo que no era desierto, sino falta de rubios occidentales; y que fue, es y será malo lo que tenga color latinoamericano.

Pegaron donde más le dolió al Líder: Su pueblo.

Un pueblo que por fin había sido interpretado, y nada menos que por un Soldado, un Soldado al que llamó “Mi General”!!!

Qué cosa de locos!!!

Un Líder que como pocos, supo ganar la buena fe de los hombres de buena fe....Y a tal punto llegó el odio???. Si compañeros!!!. A tal punto fueron y seremos odiados los que queremos una Patria con igualdad de oportunidades.

A tal punto quieren éstos cerdos la exclusividad elitista y a tal punto llega su odio.

CIPAYOS GENOCIDAS: El pueblo peronista no olvida y haremos lo imposible por que los que nos sigan tampoco olviden.

Me llena el corazón escuchar y escuchar el discurso de Perón, tan prudente y moderado ante semejante fundamentalismo.

Pero no crean vendepatrias que esta moderación y prudencia se llama perdón.

El domingo 20 de noviembre la prensa de Buenos Aires recordó que 60 años antes comenzaron en Alemania los juicios de Nüremberg y que, tres décadas atrás, murió el dictador Francisco Franco en España.

Independientemente de que la derrota del nazismo puso fin a una gran tragedia europea, esos juicios fueron la farsa más dantesca de la que se tenga registro en la historia del siglo XX. Algún día habrá que sentar en el banquillo a ciertos herederos actuales de aquellos jueces, jurados, fiscales y testigos de cargo, los que hoy ejecutan un lento y sistemático holocausto neoliberal contra el Tercer Mundo.

El destino de Argentina no se selló en Stalingrado, bajo el Arco del Triunfo de París o en las ruinas de la Cancillería en Berlín. Mucho menos en el Palacio del Escorial, al norte de Madrid.

Por eso lo llamativo de este domingo que pasó fue que a ningún columnista "políticamente correcto" de diario, revista, radio o televisión se le ocurrió mencionar que el 20 de noviembre de 1845 se libró en Argentina la batalla de la Vuelta de Obligado.

Fue un desigual enfrentamiento de criollos contra una flota pirata anglo-francesa, "coalición de la libertad" de la época, como la que hoy permanece en Afganistán e Irak -y antes en Somalia- dirigida por Estados Unidos. Algo que se les olvida, incluso, a varios analistas, politólogos y "cientistas sociales" enrolados en el progresismo light.

El combate estalla en un recodo del Río Paraná. Comienza a las ocho y media de la mañana, y concluye a las cuatro de la tarde, cuando la artillería argentina -apenas 30 cañones de bajo calibre- ya no tiene proyectiles. Dos mil 200 hombres, entre soldados regulares y gauchos voluntarios, dirigidos por el general Lucio N. Mansilla -padre de Lucio V. Mansilla, también militar y escritor, autor de Una expedición a los indios ranqueles- enfrentan a los invasores.

En 1845, el brigadier general Juan Manuel de Rosas gobernaba la Confederación Argentina. La escuadra anglo-francesa, integrada por 11 buques de guerra y 40 barcos mercantes, había invadido aguas territoriales desde principios de noviembre, con el pretexto de "atenuar" las tensiones entre Buenos Aires y Montevideo. Como más de un siglo después harán con los hutus y tutsis en Burundi y con los chiitas y sunnitas en Irak.

El verdadero objetivo de Gran Bretaña y Francia es navegar libremente por el Río de la Plata y los ramales interiores pertenecientes a su cuenca. Los invasores quieren abrir una comunicación directa con Paraguay y, en el trayecto, tener acceso a los mercados de las provincias ribereñas para vender sus productos. Los dos países cuentan con el visto bueno de los unitarios, enemigos a muerte de los federales encabezados por Rosas.

En 1843, Florencio Varela había solicitado, como representante de los unitarios en Europa, la intervención armada anglo-francesa. En septiembre de 1845, ambas potencias declararon el bloqueo a Buenos Aires.

Los criollos se instalan en un paraje conocido como la Vuelta de Obligado (entre los pueblos de San Pedro y Ramallo, hoy provincia de Buenos Aires), donde el río Paraná tiene 700 metros de ancho y una curva muy marcada que dificulta la navegación a vela. La artillería enemiga triplica a la de los defensores y, además, es de mayor poder: 99 cañones de calibres 24 y 80.

Mansilla ordena tender de una orilla a la otra tres gruesas cadenas montadas sobre 24 botes. La barrera está custodiada por Republicano, el único barquito de guerra nacional.

Durante esas ocho horas de combate los argentinos sufren la peor parte: 250 muertos, 400 heridos y 21 cañones destruidos. El propio general Mansilla es lesionado en el estómago por esquirlas de metralla al dirigir una de las cargas. Los atacantes incendian las lanchas que sostienen las cadenas. Cuando el capitán del Republicano ve que no puede enfrentar a las naves enemigas, ordena a su tripulación abandonar el buque y lo hace explotar en el medio del río para dificultar el avance enemigo.

Ingleses y franceses sufren, en comparación, pocas bajas: 26 muertos y 86 heridos. Pero los daños en sus buques obligan a la escuadra a permanecer 40 días en la Vuelta de Obligado para repararlos. Su triunfo es relativo: logran pasar pero fracasan en su intento de ocupar las costas. Y los barcos mercantes no venden un solo producto.

Las noticias del desigual combate se divulgan por todo el continente. Los gobiernos de Chile y Brasil, hasta entonces adversos a Rosas, manifiestan su apoyo a la Confederación Argentina. La prensa de Estados Unidos, país entonces considerado cuna de la democracia americana, elogia al caudillo federal. El general unitario Martiniano Chilavert ofrece unirse a los federales para combatir a "los enemigos europeos".

Otro unitario, Rafael Hernández, hermano del autor de Martín Fierro, describe el enfrentamiento con admiración, dejando de lado intereses partidistas: "Los jefes vencedores al elevar el parte oficial a sus respectivos gobiernos, hacían elogios muy honrosos del valor y perseverancia a nuestros bravos, que morían dando vivas entusiastas a la independencia americana (…). Aquel día fue un verdadero triunfo para las armas de Buenos Aires, por el valor heroico que desplegaron nuestros guerreros, y como combate naval, es uno de los más grandes y gloriosos que se registran".

El historiador Ernesto Palacio afirma en su Historia de la Argentina (1515-1943): "Todas las provincias, con sus gobernadores y legisladores, se pronunciaron contra la agresión y ofrecieron sus contingentes para resistir. El glorioso general San Martín escribía desde su retiro poniendo su espada y su persona al servicio de la nación y felicitaba al gobernador de Buenos Aires como defensor de la Independencia Americana".

El conflicto causa grandes pérdidas comerciales a las dos potencias europeas, que deciden iniciar negociaciones de paz en forma separada. Inglaterra firma un tratado el 24 de noviembre de 1849 y Francia el 31 de agosto del año siguiente.

La ley Nº 20.770 establece el 20 de noviembre como Día de la Soberanía. No obstante, los historiadores oficiales -reacios a la controvertida figura de Juan Manuel de Rosas- continúan minimizando hasta el día de hoy el combate de la Vuelta de Obligado. La fecha no se conmemora en escuelas primarias ni colegios secundarios. Los actuales comunicadores siguen ese ejemplo: prefieren recordar los juicios de Nüremberg y la muerte de Franco.

No se debe permitir más que los historiadores que escamotearon el pasado y los analistas light que distorsionan el presente nos roben el futuro. Se debe continuar dando testimonio hasta que la verdad nos haga libres. Hoy la memoria es un arma cargada de futuro.

Si bien las vueltas de la vida, hacen que esté un poco "perdido" en el contacto con Uds. por razones laborales, no quiero dejar pasar la oportunidad de escribir mis sentimientos en un nuevo y doloroso aniversario de la masacre del 16 de junio de 1955.

Otro golpe como tantos de la oligarquía asesina. Y creo que no es malo recordar..... recordar que llamaron "Campaña al Desierto" a lo que no era desierto, sino falta de rubios occidentales; y que fue, es y será malo lo que tenga color latinoamericano.

Pegaron donde más le dolió al Líder: Su pueblo.

Un pueblo que por fin había sido interpretado, y nada menos que por un Soldado, un Soldado al que llamó "Mi General"!!!

Qué cosa de locos!!!

Un Líder que como pocos, supo ganar la buena fe de los hombres de buena fe....Y a tal punto llegó el odio???. Si compañeros!!!. A tal punto fueron y seremos odiados los que queremos una Patria con igualdad de oportunidades.

A tal punto quieren éstos cerdos la exclusividad elitista y a tal punto llega su odio.

CIPAYOS GENOCIDAS: El pueblo peronista no olvida y haremos lo imposible por que los que nos sigan tampoco olviden.

Me llena el corazón escuchar y escuchar el discurso de Perón, tan prudente y moderado ante semejante fundamentalismo.

Pero no crean vendepatrias que esta moderación y prudencia se llama perdón.

El domingo 20 de noviembre la prensa de Buenos Aires recordó que 60 años antes comenzaron en Alemania los juicios de Nüremberg y que, tres décadas atrás, murió el dictador Francisco Franco en España.

Independientemente de que la derrota del nazismo puso fin a una gran tragedia europea, esos juicios fueron la farsa más dantesca de la que se tenga registro en la historia del siglo XX. Algún día habrá que sentar en el banquillo a ciertos herederos actuales de aquellos jueces, jurados, fiscales y testigos de cargo, los que hoy ejecutan un lento y sistemático holocausto neoliberal contra el Tercer Mundo.

El destino de Argentina no se selló en Stalingrado, bajo el Arco del Triunfo de París o en las ruinas de la Cancillería en Berlín. Mucho menos en el Palacio del Escorial, al norte de Madrid.

Por eso lo llamativo de este domingo que pasó fue que a ningún columnista "políticamente correcto" de diario, revista, radio o televisión se le ocurrió mencionar que el 20 de noviembre de 1845 se libró en Argentina la batalla de la Vuelta de Obligado.

Fue un desigual enfrentamiento de criollos contra una flota pirata anglo-francesa, "coalición de la libertad" de la época, como la que hoy permanece en Afganistán e Irak -y antes en Somalia- dirigida por Estados Unidos. Algo que se les olvida, incluso, a varios analistas, politólogos y "cientistas sociales" enrolados en el progresismo light.

El combate estalla en un recodo del Río Paraná. Comienza a las ocho y media de la mañana, y concluye a las cuatro de la tarde, cuando la artillería argentina -apenas 30 cañones de bajo calibre- ya no tiene proyectiles. Dos mil 200 hombres, entre soldados regulares y gauchos voluntarios, dirigidos por el general Lucio N. Mansilla -padre de Lucio V. Mansilla, también militar y escritor, autor de Una expedición a los indios ranqueles- enfrentan a los invasores.

En 1845, el brigadier general Juan Manuel de Rosas gobernaba la Confederación Argentina. La escuadra anglo-francesa, integrada por 11 buques de guerra y 40 barcos mercantes, había invadido aguas territoriales desde principios de noviembre, con el pretexto de "atenuar" las tensiones entre Buenos Aires y Montevideo. Como más de un siglo después harán con los hutus y tutsis en Burundi y con los chiitas y sunnitas en Irak.

El verdadero objetivo de Gran Bretaña y Francia es navegar libremente por el Río de la Plata y los ramales interiores pertenecientes a su cuenca. Los invasores quieren abrir una comunicación directa con Paraguay y, en el trayecto, tener acceso a los mercados de las provincias ribereñas para vender sus productos. Los dos países cuentan con el visto bueno de los unitarios, enemigos a muerte de los federales encabezados por Rosas.

En 1843, Florencio Varela había solicitado, como representante de los unitarios en Europa, la intervención armada anglo-francesa. En septiembre de 1845, ambas potencias declararon el bloqueo a Buenos Aires.

Los criollos se instalan en un paraje conocido como la Vuelta de Obligado (entre los pueblos de San Pedro y Ramallo, hoy provincia de Buenos Aires), donde el río Paraná tiene 700 metros de ancho y una curva muy marcada que dificulta la navegación a vela. La artillería enemiga triplica a la de los defensores y, además, es de mayor poder: 99 cañones de calibres 24 y 80.

Mansilla ordena tender de una orilla a la otra tres gruesas cadenas montadas sobre 24 botes. La barrera está custodiada por Republicano, el único barquito de guerra nacional.

Durante esas ocho horas de combate los argentinos sufren la peor parte: 250 muertos, 400 heridos y 21 cañones destruidos. El propio general Mansilla es lesionado en el estómago por esquirlas de metralla al dirigir una de las cargas. Los atacantes incendian las lanchas que sostienen las cadenas. Cuando el capitán del Republicano ve que no puede enfrentar a las naves enemigas, ordena a su tripulación abandonar el buque y lo hace explotar en el medio del río para dificultar el avance enemigo.

Ingleses y franceses sufren, en comparación, pocas bajas: 26 muertos y 86 heridos. Pero los daños en sus buques obligan a la escuadra a permanecer 40 días en la Vuelta de Obligado para repararlos. Su triunfo es relativo: logran pasar pero fracasan en su intento de ocupar las costas. Y los barcos mercantes no venden un solo producto.

Las noticias del desigual combate se divulgan por todo el continente. Los gobiernos de Chile y Brasil, hasta entonces adversos a Rosas, manifiestan su apoyo a la Confederación Argentina. La prensa de Estados Unidos, país entonces considerado cuna de la democracia americana, elogia al caudillo federal. El general unitario Martiniano Chilavert ofrece unirse a los federales para combatir a "los enemigos europeos".

Otro unitario, Rafael Hernández, hermano del autor de Martín Fierro, describe el enfrentamiento con admiración, dejando de lado intereses partidistas: "Los jefes vencedores al elevar el parte oficial a sus respectivos gobiernos, hacían elogios muy honrosos del valor y perseverancia a nuestros bravos, que morían dando vivas entusiastas a la independencia americana (...). Aquel día fue un verdadero triunfo para las armas de Buenos Aires, por el valor heroico que desplegaron nuestros guerreros, y como combate naval, es uno de los más grandes y gloriosos que se registran".

El historiador Ernesto Palacio afirma en su Historia de la Argentina (1515-1943): "Todas las provincias, con sus gobernadores y legisladores, se pronunciaron contra la agresión y ofrecieron sus contingentes para resistir. El glorioso general San Martín escribía desde su retiro poniendo su espada y su persona al servicio de la nación y felicitaba al gobernador de Buenos Aires como defensor de la Independencia Americana".

El conflicto causa grandes pérdidas comerciales a las dos potencias europeas, que deciden iniciar negociaciones de paz en forma separada. Inglaterra firma un tratado el 24 de noviembre de 1849 y Francia el 31 de agosto del año siguiente.

La ley Nº 20.770 establece el 20 de noviembre como Día de la Soberanía. No obstante, los historiadores oficiales -reacios a la controvertida figura de Juan Manuel de Rosas- continúan minimizando hasta el día de hoy el combate de la Vuelta de Obligado. La fecha no se conmemora en escuelas primarias ni colegios secundarios. Los actuales comunicadores siguen ese ejemplo: prefieren recordar los juicios de Nüremberg y la muerte de Franco.

No se debe permitir más que los historiadores que escamotearon el pasado y los analistas light que distorsionan el presente nos roben el futuro. Se debe continuar dando testimonio hasta que la verdad nos haga libres. Hoy la memoria es un arma cargada de futuro.

  • Visto: 4299

Actualidad desde una concepción peronista

  • 2019, LA LINEA HISTÓRICA VUELVE

    2019, LA LINEA HISTÓRICA VUELVE

    Se avecinan momentos de efervescencia en la política argentina. Algunos creerán que tiene que ver con la ya insostenible situación de crisis a la que los Newman Boys nos han llevado. La pena, el dolor y la fuerte crisis nos amenaza, pero no nos asusta. Otros tantos porque como novela creen puede revertir el mazazo popular de las Primarias Abiertas  Simultaneas y Obligatorias en las próximas elecciones de octubre. Pero no, el pueblo hizo tronar el escarmiento.

    Nota Completa...

  • Leonardo Favio: Un trabajador del arte que siempre nos acompañará!

    Leonardo Favio: Un trabajador del arte que siempre nos acompañará!

    Nacido en Mendoza con el nombre Fuad Jorge Jury, trascendió décadas y espacios como Leonardo Favio. De niñez conflictiva por la pobreza, el abandono paterno y el encarcelamiento por robos, probó suerte viniendo a Buenos Aires.

    Nota Completa...

  • RESPETO RECIPROCO, PERO HASTA EL HUESO

    guillermo mircovichCuando las aguas de nuestro movimiento se agitan, una gran inmensidad de ese líquido al cual pocos tienen acceso debido a la escasa información, comienza a reaccionar y provoca algún tipo de ebullición. Muchas veces se las denominaron anti cuerpos y es el momento cuando mas paños fríos debemos adosarle, no por tener miedo, sino para fijar un mejor objetivo y no errar el camino.

    Nota Completa...

  • EL FEMINISMO DEL PAÑUELO VERDE

    EL FEMINISMO DEL PAÑUELO VERDE

    "El feminismo “del pañuelo verde” que se presenta como un “nuevo paradigma” encuentra como primera premisa de su razonamiento aunque este no lo haga expreso- en el pensamiento de Federico  Engels, por lo que pude ser considerado también dentro de las teoría neomarxistas.

    Nota Completa...

  • DOLAR: Al principio dijo tener respaldo ORO

    DOLAR: Al principio dijo tener respaldo ORO

    Cuando vieron que no se sostenía, lo cambiaron por respaldarlo con petróleo pero en eso también era algo que no dominaban.

    Finalmente el respaldo fueros SUS ARMAS (entendamos: tecnología nuclear y agresividad Imperial).

    Nota Completa...

  • La inflacion no la produce el Estado, sino los Empresarios

    alfredozaiatLa inflación es un tema convocante en la literatura económica y más aún en la Argentina, debido a sus antecedentes. Diversas escuelas de pensamiento ilustran sobre los motivos de las subas de precios que derivan en la conclusión de que se trata de un fenómeno multicausal. Impulsos provenientes de la demanda y deficiencias por el lado de la oferta se entrecruzan para abordar una cuestión compleja. Existen rasgos generales del funcionamiento de la economía que se aplican a todos los países y otros particulares que se refieren a la propia estructura productiva.

    Nota Completa...

  • De las políticas y Las Dependencias Globales Pinchadas

    De las políticas y Las Dependencias Globales Pinchadas

    De hijos y entenados, se están llenando los huecos geográficos, con y sin fronteras, con o sin murallas, pero todas consonantes con un "equilibrio".

    Nota Completa...

  • Feimann y su incomprensión del amor

    José Feimann, compañero ayudante en la cátedra de Agnar Klein en la Universidad de Buenos Aires allá por los años 70, viene sacando una serie artículos sobre la filosofía todos los domingos en la tribuna de doctrina del progresismo argentino, el diario Página 12.

    Como no leo el diario de Verbitsky y su columnista político Wainfeld, pero si mis amigos progresistas de la Facultad de filosofía y letras, en el despacho de uno de estos me encontré con el escrito del último domingo.

    Nota Completa...

  • Trabajo; Pasado, Presente, y Futuro

    panchopestanhaEl destacadísimo pedagogo argentino Gustavo Cirigliano a través de sus numerosos ensayos y de sus juiciosas enseñanzas, nos ha instado persistentemente para que de una vez por todas asumamos plenamente nuestra historia

    Cirigliano señaló que "somos el conquistador y el indio, el godo y el patriota, la pampa privilegiada y el interior relegado, el inmigrante esperanzado y el gaucho condenado", que somos los dos, no uno de ellos solamente, que en cierto sentido somos el protagonista y el antagonista.

    Nota Completa...

  • Peronismo y Democracia

    Peronismo y Democracia

    El periodismo político y los politólogos suelen circunscribir exclusivamente como "la oposición" al actual gobierno a dos clubs políticos, cada vez más próximos entre sí: el "republicanismo" de matriz "progresista", orientado por Elisa Carrió, y el "republicanismo" de cuño liberal, que en el pasado reciente pretendió liderar Ricardo López Murphy y busca ahora rodear, hasta la asfixia, a Mauricio Macri, tratando de embretarlo en la tarea de sustituir con el énfasis en la "gestión" las notorias indefiniciones y/o carencias de concepción doctrinaria, de pensamiento estratégico y de visión política.

    Nota Completa...

  • El resurgimiento del Pensamiento Nacional y del revisionismo histórico. Rol del Movimiento obrero.

    panchopestanha- Introducción-

    Dar cuenta en breves líneas de las razones que impulsaron el resurgimiento del Pensamiento Nacional y del revisionismo histórico en estos últimos tiempos no resulta labor sencilla. No obstante intentaré, aunque someramente, satisfacer el desafío planteado por los editores sin dejar de observar que, el renacer de una epistemología propia y de una mirada particular sobre nuestra historia, no producen sorpresa en quienes, desde hace bastante tiempo, venimos analizando la realidad del país desde una perspectiva nativista.

    Nota Completa...

  • Covid-República y Nación

    Covid-República y Nación

    Durante el Covid 19 han resurgido los debates políticos,  en algunos casos para sostener las distintas políticas públicas frente a la pandemia, en otros casos el tiempo libre que genera la pandemia para quiénes no tienen responsabilidad operativas de conducción o laborales les permite más tiempo de pensamiento y desarrollo.

    Nota Completa...