Juana Azurduy: Amazona y Montonera

En las cercanías de la Chuquisaca universitaria, la antigua La Plata y actual Sucre, fue la ciudad de nacimiento de Juana, un 12 de julio de 1780. Año donde La Paz fue sitiada por Tupac Catari y Bartolina Sisa, en apoyo a Tupác Amaru. Fue esposa del caudillo altoperuano Manuel Asencio Padilla, con el que combatió en la guerra de guerrillas contra los realistas. Obtuvo, por recomendación de Manuel Belgrano, el grado de teniente coronela y, después del asesinato de su esposo, continuó al frente de sus tropas hasta el fin de la lucha. Se marchó a Salta a luchar con Martín Miguel de Güemes pero, a la muerte del general, volvió a su tierra. Si bien se entrevistó con el mariscal Antonio José de Sucre y el libertador Simón Bolívar, quien le otorgó una pensión, murió en la extrema pobreza el 25 de mayo de 1862. Recientemente la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la ascendió a generala y el presidente Evo Morales hizo lo propio como mariscala del Estado Plurinacional de Bolivia.

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Pepa "La Federala"

El siguiente documento de 1844, da cuenta de las acciones y vicisitudes de Pepa la Federala:¡VIVA LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA! ¡MUERAN LOS SALVAJES UNITARIOS!Buenos Aires, Marzo 19 de 1844. Año 35 de la Libertad, 29 de la Independencia y 15 de la Confederación Argentina.La alférez graduada de Caballería, doña Pepa la Federala: Solicita el ajuste de sus sueldos, haciendo una breve reseña de sus servicios y acciones de guerra en que se ha hallado, citando varios jefes para los efectos consiguientes y obtención á las gracias que la munificencia de S. E. ha sabido acordar al ejército,

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Si murió el padre de la democracia, porque no me siento huérfano?

La muerte del ex presidente Raúl Alfonsín hizo aflorar un sin número de elogios, lamentaciones y panegíricos dignos de Pericles en cuanto a figura fundante de los principios democráticos universales. De padre de la democracia al más honesto, sin mediar medias tintas, en ese fetichismo de los medios de endiosar a los difuntos luego de ser vituperados.

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El fin de la coalición del norte

Logrado salvarse de caer prisionero, muerto o herido en los campos de Quebracho Herrado o Quebrachito, Lavalle se reúne con Lamadrid en las cercanías de la villa de Ranchos, villorio por ese entonces cercano a la ciudad de Córdoba, al este de dicha capital provincial.

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Carta del Che a Sábato (12-04-1960)

A pocos meses deinstaurada la Revolución Cubana, Ernesto Sábato intentaba equipararla con lallamada "Revolución Libertadora" que en 1955 derrocó al gobierno deJuan Perón elegido democráticamente en nuestro país. El Che le respondió conestas líneas. 12 de Abril de 1960 Sr. Ernesto Sábato Santos Lugares Argentina. Estimado compatriota: Hace ya quizás unos quince años, cuando conocí a un hijo suyo, que ya debe estar cerca de los veinte, y a su mujer, por aquel lugar creo que llamado "Cabalando", en Carlos Paz, y después, cuando leí su libro Uno y el universo, que me fascinó, no pensaba que fuera Ud. -poseedor de lo que para mí era lo más sagrado del mundo, el título de escritor- quien me pidiera con el andar del tiempo una definición, una tarea de reencuentro, como Ud. llama, en base de una autoridad abonada por algunos hechos y muchos fenómenos subjetivos. Fijaba estos relatos preliminares solamente para recordarle que pertenezco, a pesar de todo, a la tierra donde nací y que aún soy capaz de sentir profundamente todas sus alegrías, todas sus desesperanzas y también sus decepciones. Sería difícil explicarle por qué "esto" no es Revolución Libertadora; quizás tendría que decirle que le vi las comillas a las palabras que Ud. denuncia en los mismos días de iniciarse, y yo identifiqué aquella palabra con lo mismo que había acontecido en una Guatemala que acaba de abandonar, vencido y casi decepcionado. Y, como yo, éramos todos los que tuvimos participación primera en esta aventura extraña y los que fuimos profundizando nuestro sentido revolucionario en contacto con las masas campesinas, en una honda interrelación, durante dos años de luchas crueles y de trabajos realmente grandes. No podíamos ser "libertadora" porque no éramos parte de un ejército plutocrático sino éramos un nuevo ejército popular, levantado en armas para destruir al viejo; y no podíamos ser "libertadora" porque nuestra bandera de combate no era una vaca sino, en todo caso, un alambre de cerca latifundiaria destrozado por un tractor, como es hoy la insignia de nuestro INRA. No podíamos ser "libertadora "porque nuestras sirvienticas lloraron de alegría el día que Batista se fue y entramos en La Habana y hoy continúan dando datos de todas las manifestaciones y todas las ingenuas conspiraciones de la gente "Country Club" que es la misma gente "Country Club" que Ud. conociera allá y que fueran a veces sus compañeros de odio contra el peronismo. Aquí la forma de sumisión de la intelectualidad tomó un aspecto mucho menos sutil que en la Argentina. Aquí la intelectualidad era esclava a secas, no disfrazada de indiferente, como allá, y mucho menos disfrazada de inteligente; era una esclavitud sencilla puesta al servicio de una causa de oprobio, sin complicaciones; vociferaban, simplemente. Pero todo esto es nada más que literatura. Remitirlo a Ud., como lo hiciera Ud. conmigo, a un libro sobre la ideología cubana, es remitirlo a un plazo de un año adelante; hoy puedo mostrar apenas, como un intento de teorización de esta Revolución, primer intento serio, quizás, pero sumamente práctico, como son todas nuestras cosas de empíricos inveterados, este libro sobre la Guerra de Guerrillas. Es casi como un exponente pueril de que sé colocar una palabra detrás de otra; no tiene la pretensión de explicar las grandes cosas que a Ud. inquietan y quizás tampoco pudiera explicarlas ese segundo libro que pienso publicar, si las circunstancias nacionales e internacionales no me obligan nuevamente a empuñar un fusil (tarea que desdeño como gobernante pero que me entusiasma como hombre gozoso de la aventura). Anticipándole aquello que puede venir o no (el libro), puedo decirle, tratando de sintetizar, que esta Revolución es la más genuina creación de la improvisación. En la Sierra Maestra, un dirigente comunista que nos visitara, admirado de tanta improvisación y de cómo se ajustaban todos los resortes que funcionaban por su cuenta a una organización central, decía que era el caos más perfectamente organizado del universo. Y esta Revolución es así porque caminó mucho más rápido que su ideología anterior. Al fin y al cabo Fidel Castro era un aspirante a diputado por un partido burgués, tan burgués y tan respetable como podía ser el partido radical en la Argentina; que seguía las huellas de un líder desaparecido, Eduardo Chivás, de unas características que pudiéramos hallar parecidas a las del mismo Yrigoyen; y nosotros, que lo seguíamos, éramos un grupo de hombres con poca preparación política, solamente una carga de buena voluntad y una ingénita honradez. Así vinimos gritando: "en el año 56 seremos héroes o mártires". Un poco antes habíamos gritado o, mejor dicho, había gritado Fidel: "vergüenza contra dinero". Sintetizábamos en frases simples nuestra actitud simple también. La guerra nos revolucionó. No hay experiencia más profunda para un revolucionario que el acto de la guerra; no el hecho aislado de matar, ni el de portar un fusil o el de establecer una lucha de tal o cual tipo, es el total del hecho guerrero, el saber que hombre armado vale como unidad combatiente, y vale igual que cualquier hombre armado, y puede ya no temerle a otros hombres armados. Ir explicando nosotros, los dirigentes, a los campesinos indefensos cómo podían tomar un fusil y demostrarle a esos soldados que un campesino armado valía tanto como el mejor de ellos, e ir aprendiendo cómo la fuerza de uno no vale nada si no está rodeada de la fuerza de todos; e ir aprendiendo, asimismo, cómo las consignas revolucionarias tienen que responder a palpitantes anhelos del pueblo; e ir aprendiendo a conocer del pueblo sus anhelos más hondos y convertirlos en banderas de agitación política. Eso lo fuimos haciendo todos nosotros y comprendimos que el ansia del campesino por la tierra era el más fuerte estímulo de la lucha que se podría encontrar en Cuba. Fidel entendió muchas cosas más; se desarrolló como el extraordinario conductor de hombres que es hoy y como el gigantesco poder aglutinante de nuestro pueblo. Porque Fidel, por sobre todas las cosas, es el aglutinante por excelencia, el conductor indiscutido que suprime todas las divergencias y destruye con su desaprobación. Utilizado muchas veces, desafiado otras, por dinero o ambición, es temido siempre por sus adversarios. Así nació esta Revolución, así se fueron creando sus consignas y así se fue, poco a poco, teorizando sobre hechos para crear una ideología que venía a la zaga de los acontecimientos. Cuando nosotros lanzamos nuestra Ley de Reforma Agraria en la Sierra Maestra, ya hacía tiempo se habían hecho repartos de tierra en el mismo lugar. Después de comprender en la práctica una serie de factores, expusimos nuestra primera tímida ley, que no se aventuraba con lo más fundamental como era la supresión de los latifundistas. Nosotros no fuimos demasiado malos para la prensa continental por dos causas: la primera, porque Fidel Castro es un extraordinario político que no mostró sus intenciones más allá de ciertos límites y supo conquistarse la admiración de reporteros de grandes empresas que simpatizaban con él y utilizan el camino fácil en la crónica de tipo sensacional; la otra, simplemente porque los norteamericanos que son los grandes constructores de tests y de raseros para medirlo todo, aplicaron uno de sus raseros, sacaron su puntuación y lo encasillaron. Según sus hojas de testificación donde decía: "nacionalizaremos los servicios públicos", debía leerse: "evitaremos que eso suceda si recibimos un razonable apoyo"; donde decía: "liquidaremos el latifundio" debía leerse: "utilizaremos el latifundio como una buena base para sacar dinero para nuestra campaña política, o para nuestro bolsillo personal", y así sucesivamente. Nunca les pasó por la cabeza que lo que Fidel Castro y nuestro Movimiento dijeran tan ingenua y drásticamente fuera la verdad de lo que pensábamos hacer; constituimos para ellos la gran estafa de este medio siglo, dijimos la verdad aparentando tergiversarla. Eisenhower dice que traicionamos nuestros principios, es parte de la verdad; traicionamos la imagen que ellos se hicieron de nosotros, como en el cuento del pastorcito mentiroso, pero al revés, tampoco se nos creyó. Así estamos ahora hablando un lenguaje que es también nuevo, porque seguimos caminando mucho más rápido que lo que podemos pensar y estructurar nuestro pensamiento, estamos en un movimiento continuo y la teoría va caminando muy lentamente, tan lentamente, que después de escribir en los poquísimos este manual que aquí le envío, encontré que para Cuba no sirve casi; para nuestro país, en cambio, puede servir; solamente que hay que usarlo con inteligencia, sin apresuramiento ni embelecos. Por eso tengo miedo de tratar de describir la ideología del movimiento; cuando fuera a publicarla, todo el mundo pensaría que es una obra escrita muchos años antes. Mientras se van agudizando las situación es externas y la tensión internacional aumenta, nuestra Revolución, por necesidad de subsistencia, debe agudizarse y, cada vez que se agudiza la Revolución, aumenta la tensión y debe agudizarse una vez más ésta, es un círculo vicioso que parece indicado a ir estrechándose y estrechándose cada vez más hasta romperse; veremos entonces cómo salimos del atolladero. Lo que sí puedo asegurarle es que este pueblo es fuerte, porque ha luchado y ha vencido y sabe el valor de la victoria; conoce el sabor de las balas y de las bombas y también el sabor de la opresión. Sabrá luchar con una entereza ejemplar. Al mismo tiempo le aseguro que en aquel momento, a pesar de que ahora hago algún tímido intento en tal sentido, habremos teorizado muy poco y los acontecimientos deberemos resolverlos con la agilidad que la vida guerrillera nos ha dado. Sé que ese día su arma de intelectual honrado disparará hacia donde está el enemigo, nuestro enemigo, y que podemos tenerlo allá, presente y luchando con nosotros. Esta carta ha sido un poco larga y no está exenta de esa pequeña cantidad de pose que a la gente tan sencilla como nosotros le impone, sin embargo, el tratar de demostrar ante un pensador que somos también eso que no somos: pensadores. De todas maneras ,estoy a su disposición. Cordialmente,

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LA VERDADERA HISTORIA DE SARMIENTO NUNCA CONTADA. SARMIENTO TRATANDO DE CONDUCIR LA GUERRA CONTRA EL PARAGUAY (Cap 9/10)

Si buscamos con sensatez en la historia argentina nos encontraremos que la guerra de la Triple Alianza, Argentina, Brasil y Uruguay enfrentando a Paraguay descubriremos que fue una confrontación impulsada por intereses foráneos a la región, porque no hay nada que explique fehacientemente del porque del desencuentro de cuatro países con límites fronterizos entre ellos.

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La verdadera historia de Sarmiento nunca contada. Al gran bonete se le ha perdido una escuela y dice que Sarmiento no la tiene (Cap 4/10)

En capítulos anteriores hemos afirmado con documentación legalizada que el General San Martín le prestó suma atención a la educación creando grandes espacios para la docencia tanto en Argentina como en Chile hechos que se produjeron mucho antes de la aparición del gran educador sanjuanino por estas latitudes.

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Perón, entre el Che y Fidel

El futuro reestablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, luego de más de medio siglo, pondría fin a una de las rémoras de la Guerra Fría. El anuncio en paralelo de Obama y Raúl Castro, gestiones del Papa Francisco mediante, liberaría del bloqueo norteamericano a Cuba, luego de un largo padecimiento de nuestros hermanos de Patria Grande.

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Carta de Jauretche al Dr. José Abalos (09-07-1942)

Buenos Aires, 9 de julio de 1942 Señor Dr. José Abalos Rosario Distinguido correligionario y amigo: A mi vuelta de una gira por el Oeste de la Provincia de Buenos Aires me encuentro con su apreciable carta que me proporciona a la vez que la satisfacción de un buen recuerdo, el pesar de encontrarlo un poco pesimista y desperanzado.

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Breve biografía del cabo y doctor José de Jesús Martínez

José de Jesús Martínez era cabo de la Guardia Nacional de Panamá, el grado más bajo del escalafón . También era karateca y aviador. Le decían Chuchú, tenía una moto Harley Davison y le gustaban las fiestas, las mujeres y el ron. Martínez fue uno de los guardaespaldas del general Omar Torrijos, hombre fuerte del país centroamericano desde 1969 hasta su muerte en 1981 en un sospechoso accidente aéreo. Y en algún momento se lo consideró "el suboficial más influyente de América". Antes de convertirse en el cabo Martínez, Chuchú era poeta, dramaturgo, ensayista, cineasta y profesor universitario. Se había graduado en universidades europeas y tenía dos doctorados. Hablaba cinco o seis idiomas –incluyendo latín– y a lo largo de su vida escribió 37 libros. Nicaragüense de nacimiento y panameño por adopción, un día de enero de 1974 Chuchú aterriza con su avioneta en la base militar de Río Hato –al centro-sur del país, frente al océano Pacífico– y se inscribe como aspirante a la Guardia Nacional. Tiene 45 años y se ha afeitado la espesa barba de clochard parisino. Durante el período de entrenamiento, en la pista sólo hay dos aviones: el del general Torrijos y el del recluta Martínez. Para entonces, mientras los instructores lo hacen trotar, arrastrarse o tirar al blanco junto a muchachos de 18 o 20 años, Chuchú ya ha publicado unos cuantos libros de filosofía, teatro y poesía: Caifás (1961), El tema de la muerte en la filosofía de Santo Tomás (1962), Introducción a la lógica moderna (1962), Juicio Final (1962), Enemigos (1962), Aquí, ahora (1963), Poemas a ella (1963), Santos en espera de un milagro (1963), La retreta (1964), Amor no a ti, contigo (1965), Poemas a mí (1966), Amanecer de Ulises (1967), One way (1967), 0 y van 3 (1970), Teatro (1971). El futuro suboficial ha estudiado en su adolescencia en un colegio militar de Nueva York. Después, en la Universidad Católica de Chile y en la Universidad de México. Tiene dos doctorados: uno en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y otro en Matemáticas por La Sorbona. Hasta poco antes de ingresar a la Guardia, Chuchú Martínez es catedrático de Filosofía Marxista en la Universidad de Panamá. Y no sólo es militante de izquierda, sino que ha sido opositor a Torrijos, a quien en algún momento consideró como "un típico dictador latinoamericano más". Fue en octubre de 1968, cuando el entonces teniente coronel Torrijos derrocó al folclórico tres veces presidente electo Arnulfo Arias. Resistente al golpe junto con otros universitarios, Chuchú relatará dos décadas después que cantó "el himno nacional llorando por los efectos de los gases lacrimógenos". Después, pierde su trabajo en la Universidad de Panamá y se va a dar clases a la de Honduras, donde se exilia. Todo esto lo sabe Torrijos, que aquella mañana de enero de 1974, ante mil reclutas formados en silencio en la plaza de armas de la base de Río de Hato, le dice: – ¡Critíquenos! ¡Critíquenos todo lo que quiera! ¡Pero venga a conocernos! ¡Vamos a ver si aguanta! ¡Vamos a ver si todavía está aquí cuando yo regrese! "Esta agresividad me pareció injusta", escribirá Chuchú en su libro Mi General Torrijos, publicado en 1987. "Es verdad que yo no era torrijista todavía, pero tampoco era ya anti torrijista. La cosa es que el General se iba de viaje a la Argentina... Él me estaba retando y yo aceptaba el reto". El general viaja a Buenos Aires en visita oficial y se entrevista con su viejo amigo Juan Perón. En 1956 el tres veces presidente argentino había estado exiliado en Panamá y el jefe de su custodia era el entonces teniente Torrijos. Y cuando el general regresa, Chuchú todavía está ahí. Sigue estando varios años más: se convierte en su guardaespaldas, ayudante, asesor, traductor y confidente. Revista en las tropas especiales creadas por Torrijos y conocidas como Machos e' Monte. Cuando el Comando Sur de Estados Unidos establecido en la Zona del Canal de Panamá decide hacer maniobras militares para exhibir su poderío y las denomina "Operación Furia Negra", el general responde con sus propios ejercicios militares del otro lado de la cerca y las nombra, literalmente, "Operación ¡uy, uy, uy, qué miedo!". Van juntos a Libia y Europa. Chuchú es el traductor oficial. Asiste a la ceremonia más trascendente de la historia de Panamá: la firma en Washington de los tratados Torrijos-Carter que permitirán recuperar el Canal en el 2000. Publica una antología de documentos sobre el Canal, que firma como "Cabo y Doctor José de Jesús Martínez". Participa en delicadas misiones secretas. Vuela a Honduras, Nicaragua y Belice, negocia con insurgentes colombianos y salvadoreños, lleva miles de dólares, traslada armas y líderes guerrilleros. En El Vaticano se entrevistan con el Papa y Torrijos lo presenta como ministro de Defensa... Después, asciende a sargento. El general y el sargento aprenden uno del otro. El suboficial de formación marxista leninista asimila las enseñanzas del comandante en jefe, intuitivamente populista. Poco a poco, comprende de qué se trata la cuestión nacional. A lo largo de siete años conviven diariamente, viajan, trabajan, discuten, discrepan y complotan, pero nunca se tutean. Chuchú se hace amigo del escritor británico Graham Greene, que viaja varias veces a Panamá porque está escribiendo una biografía sobre Torrijos. Greene es católico y Martínez es ateo. Ambos se enfrascan en interminables discusiones sobre la existencia o no existencia de Dios. El libro termina siendo más una historia del sargento que del general. Extraño ateísmo el del izquierdista Martínez. En Mi General Torrijos escribe: "Una de las maneras de querer a una persona, es haciendo que los demás también la quieran, compartiéndola con los demás, como si de esa forma el pedazo de cariño que nos toca fuese mayor. Lo dijo un santo: el que más da, más tiene, matemáticas de Dios". El 31 de julio de 1981 Torrijos muere probablemente asesinado por la CIA. Poco después el sargento Martínez solicita su retiro de la Guardia Nacional. Le otorgan el grado de teniente para que pueda tener una jubilación más o menos digna. Nuevamente se deja crecer la barba, adquiere el aspecto de un Hemingway tropical, vuelve a escribir. Chuchú tuvo varias parejas. Cuentan que poco antes de fallecer en 1991, a los 61 años, intenta recordar cuántos hijos tiene de distintas relaciones. Calcula que son diez, pero no está seguro. Se le mezclan los suyos con los que son hijos de matrimonios anteriores de sus mujeres y a los que considera como propios. * * * En 1983 la periodista Stella Calloni me presenta en Nicaragua a la joven cónsul panameña Luz Lescure, diplomática de carrera y sensible poetisa. Y poco tiempo después Luz me presenta a Chuchú. La charla se prolonga más allá de una botella y media de whisky. Vuelvo a verlo en México en 1990 y me regala su libro de poemas Ars Amandi. No puedo recordar si es en esa ocasión o antes, en Managua, que me dice algo increíble: – Toda la vida he sido un mediocre. Como piloto, nunca volé un avión de gran envergadura. Como karateca, sólo fui cinturón marrón. Como militar, apenas llegué a sargento... Y nunca hice el curso de paracaidismo. Desde muchos años antes, este hombre –filósofo, políglota, poeta, miliciano– ya era una leyenda viviente en toda América Central. Pero aquí sigue siendo un total desconocido para nuestros intelectuales a la carta conferenciólogos, afiliados al club del elogio mutuo, la premiación recíproca y las escaramuzas a los codazos para salir en la fotografía, cultores orales de un concepto de Patria Grande que en la práctica no excede los límites municipales. Por cierto, la mejor foto de José de Jesús Martínez no es la de sus clases magistrales, reconocimientos nacionales e internacionales, viajes por el mundo. Su mejor imagen está registrada en un afiche de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá: besa a un niño durante un viaje para resolver necesidades de poblaciones campesinas. El sociólogo, periodista y dramaturgo panameño Raúl Leis –otro amigo, fallecido en abril de este año– lo recuerda así: "Aun estando cerca del poder, Chuchú no pelechó, ni se enriqueció. Aun poseyendo prestigio y premios literarios, no dejó de ser accesible. Chuchú era muchas veces una imagen fugaz de una barba blanca en motocicleta pasando raudo bajo la lluvia". Y Stella Calloni, que lo conoció mucho más que yo, le dedica estas líneas simples y precisas: "Murió el 27 de enero, en Panamá, en un barrio popular, rodeado por su última familia, la única con que construyó una casa, un lugar. Pero él estaba solo como siempre vivió. Fue imperfectamente humano, amigo sin dobleces, niño cruel, hombre amantísimo que odiaba la rutina, como odiaba los pies atrapados en la tierra, no sobre la tierra. Amante eterno, sin amor. Padre de hijos propios y ajenos. Un escritor que se avergonzaba de su cultura y de su erudición, que hablaba como un soldado raso y salía a caminar con un amigo bajo una noche estrellada".  

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El golpe contra Isabel Perón y el pueblo argentino*

*Este artículo fue escrito en 2004. Al cumplirse treinta y seis años del despiadado golpe de Estado de 1976, que se propuso, y logró en gran parte, destruir la Argentina forjada por los diez años de gobierno peronista, estimo que conserva su actualidad e intento polémico. La infame prensa comercial argentina en ninguna parte se denuncia la complicidad que esos mismos medios y los políticos del régimen oligárquico tuvieron con el golpe y con la dictadura que sobrevino (Fuente: www.losocial.com.ar) 24 de marzo de 1976 Aunque el hecho no tenga una gran consideración oficial, hoy, 24 de marzo, la Argentina recuerda el derrocamiento del gobierno popular y democrático, de signo peronista, de Isabel Martínez de Perón, llevado a cabo por la cúpula antinacional y entreguista de las Fuerzas Armadas, con el apoyo y la complicidad – activa o pasiva – del conjunto de los partidos políticos argentinos de izquierda y derecha, incluido amplios sectores del justicialismo.

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John William Cooke: “Yo me cago en Perón"

«Cooke y René Salamanca están en la calle 27 de Abril, en la casa de los mecánicos (en algún momento de 1959), y ahí tienen un diálogo trascendente. Salamanca dice a Cooke: –Mirá, Gordo, el problema es éste: los obreros son peronistas, pero el peronismo no es obrero. Cooke responde: –Si el peronismo fuera obrero como los obreros son peronistas, la revolución la haríamos mañana mismo. –Y sí, claro –dice Salamanca–. Tenemos que conducir a la clase obrera al encuentro con su propia ideología. Que no es el peronismo.

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Cansancio y Defección de los Jefes Federales

Caseros es el resultado de un prodigioso encadenamiento de errores que estuvo en manos de Rosas poder prevenir o subsanar. Fue, por lo tanto, una derrota argentina antes que ... una victoria del extranjero. ¿Fue una victoria del Imperio?

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Juan Manuel de Rosas, los indios y la vacuna antivariólica

PROEMIO El trabajo que presentamos aborda uno de los aspectos puntuales de la política de integración con el mundo indígena desarrollado por Rosas durante sus gobiernos. Se sabe que entre el siglo XVI y el XIX, los estallidos epidémicos en las poblaciones indígenas fueron catorce y se calculan en más de dos millones y medio de indígenas el número de víctimas mortales que se cobró la viruela en lo que fuera el Virreinato del Río de la Plata. La viruela mató más indios que todas las guerras llevadas contra él. De allí que cobre importancia meritoria quien o quienes hayan intentado hacer algo por impedir la propagación del flagelo mortífero en estas comunidades.

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Entrevista a Juan Manuel de Rosas: "Un encuentro con Rosas"

Por Salustio Cobo, Año 1860 Hurgando por la red de redes, nos encontramos con esta curiosa nota, (http://www.elhistoriador.com.ar/_v1/entrevistas/r/rosas.htm) en la página del "historiador CQCense" Felipe Pigna. Esta carta de Salustio Cobo a Benjamín Vicuña Mackena, del 14 de agosto de 1860, en Luis Franco, "El Otro Rosas", Buenos Aires, Reconstruir, 1964, describe una entrevista con el exiliado Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas.

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Actualidad desde una concepción peronista

  • LA HISTORIA OFICIAL, CLARÍN Y UN PLUMÍFERO

    LA HISTORIA OFICIAL, CLARÍN Y UN PLUMÍFERO

    Cuando ya creíamos apagadas las grotescas alucinaciones contra Rosas, fruto del acalorado partidismo político post Caseros, vemos aparecer entre las cenizas de la historia oficial algunos rescoldos mortecinos que ya no pueden dar luz sobre las generalidades de una interpretación genuina y leal de la historia argentina.

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  • No me lloren, crezcan

    La historia dice que Juan Domingo Perón falleció un día como hoy hace 35 años, el 1º de Julio de 1974.

    Que fue General de la Nación y tres veces elegido Presidente de los argentinos por voluntad de su pueblo. Que recuperó la justicia social y la soberanía de los argentinos desde el día que los trabajadores le devolvieron a él la libertad, el 17 de Octubre de 1945. Desde entonces llamado, el Día de la Lealtad.

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  • ¿Siempre nos mintieron?

    ¿Siempre nos mintieron?

    Félix Luna y Luis Alberto Romero, los argentinos y la historia best-seller

    He leído (porque alguien me lo pasó fotocopiado, ya que no soy lector de Criterio) un artículo que transcribe una conferencia de Félix Luna y Luis Alberto Romero el 16 de agosto pasado.

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  • El ingrato reconocimiento al FMI, y la deshonra a la memoria de Alejandro Olmos

    No es un capricho y son las circunstancias las que me provocan el encontrarme, una vez mas frente a un papel blanco para realizar hoy mas que nunca este mas que merecido homenaje. En este caso a un gran luchador y por sobre todas las cosas "un gran hombre", como lo fue Alejandro Olmos.

    Es esta situación del pago de la deuda al FMI la que provoca un sentimiento de derrota, a su vez me renueva las esperanzas sobre una nueva patriada que debemos emprender.
    Lamentablemente, y cada vez con mayor preocupación, vemos mas que en nuestra bendita tierra los grandes patriotas están predestinados a morir en el ostracismo, la indiferencia y/o el eterno ocultamiento, no solo físicamente sino que además, las obras, los actos y la ideología que llevaron adelante a lo largo de sus "embarulladas" vidas sea cual fuere la situación que el destino les propusiese enfrentar. Obviamente estas "situaciones" siempre fueron en pos de una Patria Justa, Libre y Soberana.

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  • Gestión Pública Ambiental: de la “Zoncera” del desarrollo sustentable hacia una doctrina nacional para la preservación de nuestros recursos naturales.*

    Gestión Pública Ambiental: de la “Zoncera” del desarrollo sustentable hacia una doctrina nacional para la preservación de nuestros recursos naturales.*

    Artículo 40 - ... “Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias…”

                                                                       (Del artículo 40 de la Constitución de 1949)

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  • Pica Que Pica.. La muy Tramposa.. ¡¡¡ Deuda Externa !!!

    Al que se le Debe..¡¡ Debido es el bien Pagar

    Que nadie debe pensar existan otras Razones

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  • Recordar a Rucci es un acto de justicia con la historia

    Recordar a Rucci es un acto de justicia con la historia

    Hoy queremos recordar a José Ignacio Rucci a 47 años de su cobarde asesinato, perpetrado un 25 de septiembre de 1973. Dos días antes Perón había ganado las elecciones con más del 60% de los votos. Fue un resultado contundente que expresaba un mensaje inequívoco: el anhelo del pueblo argentino de poner fin a largos años de enfrentamientos y desencuentros vanos.

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  • Rucci, Vivani y Tignanelli: Reflexión de un homenaje que no fue

    Rucci, Vivani y Tignanelli: Reflexión de un homenaje que no fue

    Un 25 de septiembre no puedo empezar de otra manera que rindiendo homenaje a José Ignacio Rucci, el hombre que llevó la lealtad a Perón a un plano definitivamente superior.

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  • La democracia deja la juventud

    damiandeglauveEstos días que culminan el 2012, dejan el egreso del año 29 sin quiebres institucionales de nuestra Democracia, camino a cumplir los 30 y como sucede en los partidos políticos, dejar el espacio de juventud para enfrentar el desafío de consolidarse.

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  • SOBRE EL REVISIONISMO Y EL INSTITUTO DORREGO.*

    SOBRE EL REVISIONISMO Y EL INSTITUTO DORREGO.*

    Entrevista a Francisco José Pestanha publicada en http://www.losocial.com.ar .

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  • ¿Por que están tan enojados?

    eduardo rosaMarcos Aguinis, en "La Nación" del martes 21 (1) derrama sobre sus lectores una bacinilla de resentimientos pre-juicios y fábulas. Y como él no es el único, porque se nota en una recurrente parte de la sociedad una creciente intolerancia pensamos que vale la pena estudiar sociológicamente el fenómeno para ver si tiene cura o debemos convivir con ello mientras no busquen en el extranjero lo que antes encontraban en las fuerzas armadas.

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  • Si Moyano fuera opositor

    buelaEs una verdad de plomo, que cae por su propio peso, que los Kirchner después de un menguado 21% en las elecciones del 2003 han sabido construir y conquistar poder hasta llegar al 54 % de la últimas elecciones del 2011. Estos últimos ocho años en el ejercicio del gobierno les permitió acumular una riqueza en bienes extraordinaria como nunca antes se vio en Argentina, tanto es el dinero acumulado que hasta el filósofo oficial del kirchnerismo, José Feinmann, exclamó: Es muy difícil apoyar un gobierno de millonarios que nos hablan de los pobres.

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