ENRQUE OLIVA
"Françoise Lepot"

GOLPE A LA USURA INTERNACIONAL

Sin aparatosidad ni discursos largos y solemnes, pero si con absoluta claridad, siete naciones suramericanas dieron nacimiento ayer, día histórico, al tan deseado Banco del Sur. Algo impensado hasta hace poco tiempo.
 
La idea fue lanzada por el bolivariano Hugo Chávez en agosto del 2004 y estará funcionando dentro del 2008.

Algo está pasando en el continente cuando se permiten tomar tal determinación. Se demoró demasiado algo que ahora se ve simple, cuando los presidentes hablan de constituir su capital con las reservas depositadas en bancos extranjeros que suman cientos de miles de millones de dólares estancados, cuando podrían servir al progreso económico, y por ende social, de los pueblos por siglos postergados.

De allí a la moneda única suramericana hay un pequeño paso y podría concretarse en el año próximo. Sin duda algún país (o mejor dicho gobierno) ponga trabas pero al fin entrarán en el sistema, que va tomando más velocidad de la adoptada por la Unión Europea para llegar a lo que es hoy.

No faltarán los tremendistas asalariados de las distintas patrias financieras que vaticinen el fracaso pero por ahora la experiencia se muestra inatajable.

Ningún presidente desentonó, incluso la presidenta Cristina Kirchner a horas de asumir, coincidiendo todos en que el arribo al acuerdo financiero será exitoso. El clima distendido y alegre que observamos en el Salón Blanco de la Casa Rosada dejó a los televidentes la sensación de estar participando de un hecho histórico. Los mandatarios se trataban como viejos amigos o hermanos por su nombre de pila, tuteándose, menudeando los abrazos, sonrisas y aplausos unánimes de funcionarios y público presente.

El lenguaje simple, entendible por todos, permitió reiterar otros proyectos de unidad, como el energético, con la idea de un Petrosur fuerte, independiente, con infraestructuras propias integradas. Hace dos semanas, en la reunión de jefes de estado de la OPEP realizada en Riyad, la capital de Arabia Saudita, Hugo Chávez enfáticamente propuso que ese ente, integrado por los mayores países petroleros, se liberara de la esfera del dólar. No consiguió imponer su aprobación ni que figurara en el acta final, pero tanto Venezuela como Irán, se reservaron el derecho de, cuando lo juzguen conveniente, salirse del área de la moneda norteamericana.

Se habló de soberanía, de independencia económica y de que ambos ideales sirvan a una vida más justa y digna de los suramericanos. Ya los países comprometidos por intermedio de gobernantes legítimamente elegidos son mayoría por su cantidad como por la superficie que ocupan y la cantidad de habitantes. Por ahora, los 7 países fundadores son: Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela. El resto tiene las puertas abiertas cuando se sientan en condiciones de integrarse.

Los jefes de estado se mostraban sueltos, ansiosos de ir por más. La mayor parte de los discursos pronunciados no fueron leídos. Parecían hablar con el corazón, como compatriotas. Rafael Correa, al descender en la tarde del avión que lo condujo a Buenos Aires, no se hizo rogar y, saliéndose de la alfombra roja protocolar, acudió al llamado de los periodistas y habló con el mismo fervor que horas después lo hizo en el Salón Blanco.

Hasta provocó risas cómplices al ironizarse sobre la burocracia financiera. Y estallaron los aplausos. Lo mismo ocurrió cuando se habló de la Patria Grande, anhelo generalizado.

En fin, el Banco del Sur nació en fecha propicia, un 9 de diciembre, el mismo día que en 1824, el venezolano Mariscal Antonio José de Sucre venció al Virrey La Serna en la Batalla de Ayacucho, en Perú, con lo cual quedó consolidada la independencia suramericana. En ese encuentro decisivo, participaron militares venezolanos, argentinos, colombianos, peruanos y chilenos.

¡Sigamos juntos… y todos! 

 


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