2011: un año sin licencias

pablo vazquezLos triunfos electorales posicionan sólidamente pero no dan cheques en blanco. El arrollador triunfo por casi el 54% no puede llamar a errores. La victoria reafirmó la confianza del pueblo pero, a su vez, abre incógnitas y desafíos.

Luego del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner, más allá del dolor popular y constitución de "mito fundante", las dudas giraron en torno a la gobernabilidad. Los hechos demostraron que Cristina, más allá de su capacidad intelectual, estuvo a la altura de las circunstancias.

Este tiempo de firmezas se da en contraposición con el recuerdo de diez años atrás. Crisis sistémica y huida del presidente De la Rúa. De un Estado ausente, heredero del neoliberalismo de los '90, a un Estado activo e inclusivo.

Reconstruir lo institucional es la clave. La aplicación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) planteó un cambio. Fue una experiencia positiva: mayor difusión mediática, diferenciación de partidos por colores y fotos, etcétera.

Dudas presenta la variopinta oposición. Con nuevas autoridades partidarias en la UCR, conmoción en la CC, incógnita en el Frente Amplio Progresista, alejamiento de Duhalde y meseta en el PRO, las especulaciones se proyectan. A una revisión de sus propuestas y replanteo de sus formas comunicacionales, lo traumático será saber quién conduce.

La incorporación masiva de jóvenes a militar y su participación en cargos demuestra crecimiento cuantitativo. Falta un fuerte trabajo de formación y de templanza. Grandes ilusiones, si no son conducidas adecuadamente desde lo político, pueden devenir en grandes frustraciones.

En materia social, la Asignación Universal por Hijo, considerada por la Organización Internacional del Trabajo como "una de las políticas que más consenso ha tenido en el país en las últimas décadas", marca el pulso del modelo inclusivo. Junto a otras medidas, desde la asignación a embarazadas a las netbooks en los colegios, posibilitó mayor dignidad de construcción ciudadana y acceso a la sociedad del conocimiento.

Lo científico tecnológico tuvo en el CONICET, con los trabajos de los científicos repatriados, los avances en materias de comunicación, la muestra de Tecnópolis, y el refuerzo financiero a las investigaciones, un puntal.

La disputa por el relato fue, y será, clave. Sea en las tensiones con los multimedios, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el tema de Papel Prensa, la injerencia del Estado en el manejo de los insumos de los diarios, la proliferación de medios contrahegemónicos y hasta en los chispazos mediáticos, sea el debate Sarlo–6,7,8 y por la creación del Instituto Nacional Manuel Dorrego, marcarán el pulso del año que viene.

Si la política es en tanto política exterior, tal como afirmó Perón, la Argentina tuvo un rol preponderante. Foros internacionales, reafirmación del Mercosur, Unasur y la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) marcaron nuestra impronta. También replantear alianzas con China, India y la Federación Rusa, y afianzarnos con Brasil, donde la lógica en bloque nos permitirá crecer en exportaciones e inversiones.

Lo económico ocupó un lugar relevante por la crisis financiera internacional, donde Europa y los Estados Unidos son los más afectados. Con la fortaleza que se tiene por el ejercicio de políticas públicas activas los efectos se sintieron atenuados, pero se sintieron.

Un replanteo de la relación empresariado y sindicalismo se avizora. Apoyarse en sectores industrialistas y metal-mecánicos marcará la relación que el gobierno debe afianzar.

Finalmente, toda crisis presenta oportunidades. Tras la operación y recuperación de la presidenta, el paso siguiente sería sustentar la adhesión a Cristina, desprovista de adulación, en un hecho de pospopulismo.

Vacuo es pedir lo ideal cuando la realidad se impone. Y la realidad es buscar la institucionalización del modelo. Desafío de 2012, para mantener un proyecto nacional con participación real.


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