Luego del coronavirus, ¿todo volverá a la “normalidad? ¿o el coronavirus cambiará el concepto de normalidad como un apocalipsis?

Veamos que es el APOCALIPSIS, fuera de las definiciones bíblicas, que ya son una definición. apocalíptica es un subgénero de ciencia ficción que se ocupa del fin de la civilización humana. Este apocalipsis típicamente se presenta como una catástrofe eventual, como la guerra nuclear, la pandemia, el ataque extraterrestre, la revuelta cibernética, la singularidad tecnológica, los fenómenos sobrenaturales, el cambio climático, el agotamiento de los recursos, el colapso ecológico, O algunos otros desastres generales.

La ficción post-apocalíptica se establece en un mundo o civilización después de tal desastre. El tiempo puede ser inmediatamente después de la catástrofe, centrándose en las dificultades o la psicología de los sobrevivientes, o considerablemente más tarde, incluyendo a menudo el tema de que la existencia de la civilización pre-catástrofe ha sido olvidada. Las historias post-apocalípticas a menudo tienen lugar en un mundo futuro no tecnológico, o un mundo donde sólo quedan elementos dispersos de la tecnología. 

La vuelta al hogar
de Olegario Víctor Andrade

Todo está como era entonces:
La casa, la calle, el río,
Los árboles con sus hojas
Y las ramas con sus nidos.

Si esto no sucediera estaríamos en un tiempo POST-APOCALÍPTICO.

Me vienen a la memoria dos excelentes libros que leyera en mi juventud. SOY LEYENDA, de Richard Mathenson y EL DÍA DE LOS TRÍFIDOS, de Jhon Wyndham.

Soy Leyenda lo leí en tiempos del gobierno militar, cuando las ideas buenas y altruistas de construir un mundo mejor se había convertido en peligrosas y hasta criminales.

SOY LEYENDA pintaba a un hombre que vivía solo en una casa algo aislada y tenía una vida normal hasta que comenzó una epidemia de “vampirísmo”.  Veamos…. Empezaron a asolar humanos vampiros que chupaban sangre y sus víctimas a su vez se “contagiaban” y se convertían en vampiros.  El personaje combatía a los vampiros con todas las armas adecuadas: ristras de ajos, espejos, balas de plata,crucifijos y bloqueo de todas las puertas y mientras los vampiros aullaban  y trataban de entrar a la casa de mil maneras.

Al amanecer, salía con una cuña y un martillo y entraba al pueblo para matar cuanto vampiro encontrara en su lecho-ataud.

Un mediodía, a la luz brillante del sol vio llegar una chica. ¡Al fin un humano!; Con gran alegría la recibió en su casa y le contó de su lucha.

La chica le confesó :YO TAMBIÉN SOY VAMPIRO, como usted nos llama.

- ¿?… ¿Y vino a pleno sol? Se asombró el hombre.

- Si, hemos encontrado una vacuna para que no nos afectara, pero yo le explicaré el motivo de mi visita. En la facultad mi tesis es que usted es una buena persona, rescatable digamos.   Porque LE TIENEN TERROR.

Me había convertido en LEYENDA. - El mundo había cambiado y la normalidad era otra….

EL DÍA DE LOS TRIFIDOS comenzaba con un señor, con los ojos vendados, que estaba en un hospital donde había sido operado el día anterior y esperaba impacientemente que viniesen a sacarle las vendas.  Pero había algo raro:  Era miércoles y la calle sonaba como un domingo.  No se escuchaba el ruido del tráfico y las bocinas eran escasas y lejanas, a sus oídos llegaba un extraño murmullo de gente, con algunos gritos inentendibles, pero no el ruido habitual de la calle.

mpaciente decidió no esperar y sacarse las vendas el mismo; con gran alivio, luego de unos intentos de acomodar la visión eliminó sus temores. Veía perfectamente y mucho mejor que antes de ser operado.

En el hospital no había el personal habitual.    Mirando por la ventana vio una muchedumbre  en actitudes extrañas.  Deambulaban con las manos extendidas, lloraban, llamaban a gritos o pedían auxilio.  Los automóviles estaban parados en el medio de la calle y algunos en forma sesgada o directamente chocados contra otros o contra la pared o las vidrieras.  Tardó en darse cuenta: Toda la gente estaba ciega.

¿Que había sucedido? La explicación la supo de una enfermera también ciega que se encontró en el pasillo: la noche anterior hubo un espectáculo impresionante de fuegos artificiales que había cegado a cuantos lo vieron – en definitiva a todo el mundo - .

La explicación que mas tarde supo es que por cuestiones militares de la guerra fría (el libro es de los años 60), surcaban el espacio enorme cantidad de satélites artificiales cargados con armas químicas o biológicas y otros programados para destruir los satélites enemigos.  Por algún error hubo un combate celestial y eso era el origen de los fuegos artificiales cuyos componentes cayeron sobre la tierra causando la ceguera general.

Salió a la calle dispuesto a ayudar pero cuando la multitud se percató que veía fue atrapado para que los guiá a distintos lugares.  Principalmente a la casa del captor; pero mas tarde a los lugares donde se podían hacerse de comida o medicamentos o lo que fuese.  No todos estaban ciegos.  Algunos se habían salvado o porque vivían solos y en ese aciago momento dormían; o estaban borrachos;, o presos, o su ceguera era anterior sabían moverse en la permanente oscuridad.

Pasó ese primer día y a la noche consiguió encontrarse con algunos videntes por medio de señales hechas con linterna.  Tuvieron esperanza primero en la radio a pilas  pero no había trasmisiones ni locales ni extranjeras; nada se escuchaba.  El desastre había sido mundial.

Se formó una comunidad de videntes con grande discusiones ente si ¿debían ayudar a los ciegos?  Si, pero con prudencia, porque los ciegos desesperados los tomaban como lazarillo y su ayuda implicaba el peligro de ser capturado, atado y convertido en esclavo.

En los parques londinenses (la novela transcurría en Londres), había un bellisimo árbol traído de un planeta cercano que se llamabas “Trífido”.  Era una hermosa planta que para semillar requería matar algo vivo y usarlo como abono; pero eran fácilmente anulables.  El trífido podía – lentamente- cambiar de lugar y también tenía una especie de látigo muy venenoso que era muy fácil de cortar, para ello existían herramientas sencillas y hasta unos fusiles que permitían cortar ese gajo venenoso cuando se iba por selvas de poco tránsito (el trífido se había reproducido por medio de semillas voladoras, pero no representaban un peligro especial ya que ere muy sencillo cortarles ese pedúnculo).   Ahora, no habiendo gente los trífidos se habían convertido en una peligrosa plaga.

La pequeña comunidad de videntes se había refugiado en el campo pero eran cercados por multitude de trífidos que esperaban usar a los cuerpos humanos como abono.

Finalmente se refugian en una isla donde eliminan los pocos trífidos que había y comienzan una nueva etapa post apocalíptica de la humanidad en la tierra.

¿EL CORONAVIRUS NOS OBLIGARÁ A HACER ALGO ASÍ ?

Eduardo Rosa – Abril 2020


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