Estrategias del Tero De Pusilánimes e Idiotas Útiles

No hay peor ciego que el que se deja asesorar por un progresista. Dirigentes Tilingos rejuntados con Fubistas gorilas. La nueva Ley de Educación como señal de claudicación soberana. Caballo de Troya del Secesionismo Colonial legalizado. ¿Desde cuando la población aborigen ha sido expulsada del seno de la comunidad argentina?

"Lo que más limita al hombre son sus puntos de vista" dice una de las máximas de ciencia de las organizaciones. Lo que no dice y sí dice la ciencia política es que la otra gran miopía humana procede de ciertas ideologías cuyos dogmas les hace decidir a los dirigentes tilingos caminos equivocados que llevan a la desestructuración de los pueblos. Es más, hay una verdad de Perogrullo aprendida por los argentinos: "No hay peor ciego que el que se deja asesorar por un progresista".

El caso más reciente, se viene dando en la dimensión de la cultura y en particular en el sistema educativo que es su consecuencia. Ciegos al sentido común o entregados a la corriente ideológica dominante toda la plana mayor del tilinguerío intelectual que vive en la Argentina, mansamente, se alió al operativo "dominar por la fragmentación" que los mandantes del modelo mercantil neoliberal globalizador tienen como estrategia "civilizada" de dominación indolora. Atomización y el lesseferismo al interior de los pueblos-nación es la semilla que les asegura un tipo de resultado tan seguro de éxito como difícil de denunciar positivamente.

Esta nota debería ser más extensa pero en consideración del momento, las fiestas de fin de año, por ahora, resulta suficiente mostrar algunos elementos significativos de lo que dice el encabezamiento para dejar una referencia que corresponde, más adelante, retomar y ampliar.

Dentro del texto de la nueva ley de Educación (Ley n° 26.206 sancionada el 14/12/ 06 en B.O. del 27/12/06), además de las reiteradas repeticiones que dan como objetivo de la educación adoptar la perspectiva de género y la diversidad –artículo 48, inciso "d": "Incorporar en sus enfoques y contenidos básicos la equidad de género y la diversidad cultural"-, con las omisiones respecto a "la formación de la perspectiva" patriótica y de identidad cultural. Un item pone en evidencia o bien la absoluta miopía o bien la total despreocupación de entregar la soberanía nacional que dicen defender (formalmente) en el artículo 3º "la soberanía e identidad nacional" (¿entenderán por defensa de la identidad que se siga llamando "Argentina"?), entregándola desde la desintegración de la unidad cultural que representa la etnia criolla –etnia consolidada a partir del proceso histórico de mestización cultural durante tres siglos y medios-. Proceso vital que creó una nueva unidad cultural real en las antípodas del falaz mulculturalismo inventado para confundir, penetrar en base a la potenciación de toda minoría reactiva a la natural y lógica integración vía la asimilación de quien se radica de por vida en un pueblo preexistente.

Esta cuestión aparece más claramente presente en el capítulo XI, bajo el título de "Educación Intercultural Bilingüe". Identificado como artículo 52 se dice que: "La Educación Intercultural Bilingüe garantiza el derecho constitucional de los pueblos indígenas, conforme al artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional (¿?), a recibir una educación que contribuya a preservar y fortalecer sus pautas culturales, su lengua, su cosmovisión e identidad étnica... la Educación Intercultural Bilingüe promueve un diálogo mutuamente enriquecedor de conocimientos y valores entre los pueblos indígenas y poblaciones étnica, lingüística y culturalmente diferentes, y propicia el reconocimiento y el respeto hacia tales diferencias".

Disociado de la real realidad tal argumento sorprende como humanitario, pero ante la incontrastable realidad muestra su malintencionado objetivo de fragmentación y debilitamiento. Hoy la población de origen indio está mayoritariamente integrada ya que el "56% de los argentinos tiene antepasados indígenas" (1). Por otra parte, es sólo un grupo ínfimo, manipulado por el discurso segregacionista del progresismo meteco (2), el que no termina de incorporarse plenamente –sólo 1,08 % de la población total argentina, 400.000 se identifican como aborígenes (3)-.

Desde estos datos, qué otra lectura política se puede hacer de la presencia del enunciado capítulo sobre la "Educación Intercultural Bilingüe". Su carácter, tono y efecto es el de resaltar las diferencias en lugar de potenciar la integración. Sobreimprimir la pertenencia de un grupo de argentinos como parte de los "pueblos indígenas" con el agregado de justificar tal separación en base al falaz argumento de "preservar y fortalecer sus pautas culturales, su lengua, su cosmovisión e identidad étnica... en un mundo multicultural", remarcando que son "poblaciones étnica, lingüística y culturalmente diferentes" y que tal decisión significa el "respeto hacia tales diferencias", no deja dudas respecto a la calidad colonial de la determinación política. Determinación que para nada fortalece al pueblo-nación argentino sino que por el contrario, pone en evidencia que es una típica zoncera de la tilinga mentalidad meteca de estos reaccionario negadores que viven admirando "los cielos de otras tierras".

Asombra ver como estos pusilánimes al servicio de la superestructura colonial-mercantil pueden ser escuchados por la actual clase política entregada a los mandamientos imperiales del modelo que, como enseña la historia política, tiene como constante el apoderarse de territorios y pueblos en base a cabeceras de playa que funcionan como cuñas que convierten en porosas y formales a la soberanía. Ayer entre las nuevas naciones soberanas con la estrategia de los "países tapón"; hoy en una vuelta de tuerca del neocolonialismo (dictadura civilizada) operando dentro de las naciones soberanas, creando "pueblos tapón" junto a las minorías reaccionarias.

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NOTAS:

(1) Un informe elaborado por investigadores de la Universidad de Buenos Aires que se publicó en el diario Clarín, Buenos Aires, del 16/01/05, se habla de "El Mapa Genético de Argentina y los Indígenas" y se da este valor: "56% de los argentinos tiene antepasados indígenas".

(2) "Meteco", término utilizado por Alejandro Korn para identificar a los advenedizos que les gusta hablar y actuar como extranjeros y repudian su nacionalidad.

(3) Según una encuesta a nivel nacional realizada en 2004/2005 supervisada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC) y realizada por censistas aborígenes, se registró la presencia de 400 mil indígenas en la Argentina. O sea s/ 37.500.000 de habitantes resultan ser el 1,08 % de la población total (Diario Clarín, Buenos Aires, 20/8/06, sección Sociedad, páginas 48/9).


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