Moyano, para subir tiene que bajar

No escribo al estilo de los periodistas de noticias gremiales de Clarín, La Nación o Página 12 donde se cuenta lo obvio y se evita lo delicado para no herir susceptibilidades. Escribo desde la preocupación de un arkegueta , aprendiz constante mejor que filósofo, al que le ha ido la vida militando en los gremios.
Ante la convocatoria del 12 de julio para elegir secretario general de la CGT venimos escribiendo varios artículos[1] para intentar que no se repita el fracaso de 1989 en el Teatro San Martín donde se quebró la conducción de la GGT en dos: por un lado “los gordos” con Güerino Andreoni(comercio) y por otro lado la “de Brasil” con Saúl Ubaldini(cerveceros) y eso no le












